"Cada mujer vive el parto de forma distinta": el hospital apuesta por una atención respetada y sin etiquetas

Las matronas del Hospital de Salamanca abogan por un modelo asistencial basado en la escucha activa, la información clara y la adaptación del cuidado a las necesidades individuales de cada mujer durante el proceso del parto

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Matronas en el Hospital de Salamanca (Fotos: Arai Santana)
El autor esTamara Navarro
Tamara Navarro
Lectura estimada: 4 min.

Hay un momento, en el final del embarazo, en el que todo se mezcla: la ilusión, la espera, el miedo. En el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca, ese instante ha encontrado un camino nuevo para hacerse más habitable. Se llama 'Mami Tour', y no es solo una visita al hospital: es una forma de empezar a vivir el parto antes de que llegue.

"La iniciativa nació por intentar hacer una atención más cercana", explican las matronas Elena Vivas y Marta Gallego, que han convertido esta experiencia en una puerta abierta al lugar donde muchas mujeres llegarán semanas después, ya en uno de los días más importantes de sus vidas.

El origen es sencillo, pero profundo: "el desconocimiento del parto genera incertidumbre y miedo", reconocen. Y es ahí donde el programa pone el foco, justo en ese punto donde la imaginación suele ser más grande que la realidad.

El Mami Tour se realiza en el tercer trimestre del embarazo, cuando el nacimiento está cerca y todo lo vivido necesita encajar. Las mujeres acuden acompañadas de la persona que ellas eligen para estar a su lado durante el parto. "Intentamos que sea alguien que vaya a acompañar a las mujeres en ese momento vital", explican.

El recorrido comienza en el paritorio, el corazón del proceso. Allí se enseña la unidad de dilatación, las zonas de sillones y los espacios donde ocurrirá el nacimiento. Después, la visita continúa hacia la planta de hospitalización, donde se explican los cuidados tras el parto y el modelo de alojamiento conjunto, una idea clave del servicio: el bebé no se separa de su madre salvo que sea necesario.

"Intentamos hacer hincapié en que el bebé no se separa en ningún momento de la madre", subrayan.

 

 

El tercer espacio es la zona de neonatos y cuidados intermedios. Aunque es opcional, prácticamente todas las mujeres deciden conocerla. "No hemos visto ninguna mujer que se haya negado a ir. Todas quieren conocerlo", cuentan. Y lo hacen por una razón muy concreta: anticipar también lo complejo ayuda a reducir la ansiedad.

El programa nació a finales de marzo y en pocas semanas ya ha superado las expectativas. "Está teniendo muy buen recibimiento. La lista está a rebosar", admiten. Cada semana participan unas ocho mujeres junto a sus acompañantes y ya han pasado por la experiencia cerca de 50 familias.

La organización se realiza junto a las matronas de Atención Primaria, que informan desde los centros de salud y coordinan los grupos. "Son ellas las que citan a las mujeres semanalmente", explican.

Pero más allá de los números, lo que cambia es la forma de afrontar el parto. "Lo que más resalta es que ganan más confianza. Viven la experiencia del parto de una forma mucho más positiva", aseguran. El parto sigue siendo, reconocen, "el gran temido", pero cuando el hospital deja de ser desconocido, algo cambia.

"Cuando conocen el hospital, cuando vienen y se interesan por el proceso, la actitud es mucho más positiva. Están más abiertas a vivirlo y dejan un poco más de lado ese miedo".

 

 

El Mami Tour no solo informa: también abre conversación. "Les sirve para preguntar mucho y resolver dudas", explican. Y en ese intercambio, el hospital deja de ser un lugar extraño para convertirse en un espacio familiar.

La implicación de los acompañantes también ha evolucionado. "La pareja está muy informada y muy implicada", señalan. Preguntan, quieren entender y prepararse para acompañar de la mejor manera posible.

Todo forma parte de una idea más amplia: la humanización de la asistencia sanitaria, donde la técnica se une al acompañamiento y a la escucha.

Pero si hay un concepto que las matronas destacan especialmente es el del parto respetado. "Tenemos que pensar en un parto sin etiquetar", explican. "Porque no siempre es ese parto idealizado o natural que se imagina. Muchas veces las situaciones se van adaptando y pueden surgir circunstancias que cambian el proceso".

Frente a las expectativas rígidas, reivindican una atención individualizada. "Queremos escuchar a cada mujer, escuchar sus preferencias y proporcionarle siempre una información clara y basada en la evidencia científica", subrayan.

"El objetivo es favorecer su autonomía y adaptar el cuidado a las necesidades individuales", resumen. Porque, recuerdan, cada mujer vive el parto de una manera diferente.

Ese contacto previo permite además construir un vínculo distinto entre profesionales y familias. "Este primer contacto nos permite resolver inquietudes y contribuir a que vivan esta etapa con mayor seguridad", explican.

Incluso el seguimiento posterior cambia gracias a esa experiencia previa. "Muchas veces ya nos conocen", cuentan. Y ese pequeño detalle transforma la vivencia del parto.

Para las matronas, todo esto tiene también una dimensión emocional. "Es súper satisfactorio acompañar a las familias incluso antes del nacimiento", confiesan.

El Mami Tour termina donde empieza el parto real, pero deja algo importante: la sensación de que el hospital ya no es un lugar desconocido, sino un espacio recorrido, comprendido y compartido.

Y quizá ese sea su mayor logro: no eliminar el miedo, sino hacerlo más humano, más consciente y más acompañado.

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