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Riesgo cardiovascular relacionado con el consumo de alcohol

Recuerdan que a día de hoy la principal recomendación en torno al alcohol es el consumo cero.

Riesgo cardiovascular relacionado con el consumo de alcohol
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El consumo de alcohol no está recomendado para nuestra salud. Se relaciona con riesgo cardiovascular (riesgo de hacer infarto, de que las arterias enfermen) y también con el desarrollo de patologías que pueden afectar a nuestro corazón.

 

Por eso es importante el aclarar falsos mitos, como el que una copita de tinto al día, o el consumo moderado de alcohol, pueden ser beneficiosos para nuestra salud. No hay ningún estudio científico que así lo certifique.

 

De hecho, lo que sí se ha demostrado beneficioso para nuestra salud es el nulo consumo de alcohol. Así lo explica en una entrevista con Infosalus la doctora Almudena Castro, jefa de Sección de la Unidad Rehabilitación Cardiaca del Hospital Universitario La Paz (Madrid), y coordinadora del grupo de trabajo de Diabetes y Obesidad de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

 

"Hay que lanzar un mensaje claro a la población frente a la confusión existente. Durante bastantes años se ha extendido la creencia de que el consumo de alcohol moderado tiene beneficio cardiovascular. Esto se pensó porque los países de la cuenca mediterránea presentan un menor riesgo cardiovascular y se relacionó con esa costumbre de beber una copa de vino con las comidas", remarca la especialista.

 

Pero, según insiste, son suposiciones que no se han demostrado: "Nadie ha demostrado que una persona que beba una o dos copas de vino al día tiene menos posibilidades de tener un infarto". Aparte del riesgo cardiovascular, la doctora Almudena Castro destaca que el alcohol puede ser perjudicial para nuestro organismo a distintos niveles.

 

Insiste en que el alcohol, aparte de afectar a nuestro corazón, a nuestro sistema cardiovascular, también puede hacerlo al hígado o al cerebro, por ejemplo, y en muchos casos no depende, según precisa, de la cantidad de alcohol que se tome, sino de la susceptibilidad de esa persona al consumo de alcohol.

 

"El alcohol aumenta el riesgo de desarrollar miocardiopatía alcohólica (patología que surge por abuso de alcohol); favorece la aparición de un tipo de arritmias que se relaciona de forma muy estrecha con el consumo de alcohol, como la fibrilación auricular; aparte de representar riesgo de cáncer, de problemas hepáticos (cirrosis hepática), o bien de producir alteraciones cerebrales, adicciones, y problemas de tipo social y emocional", sostiene.

 

Desde la Fundación Española del Corazón recuerdan en este sentido también que el consumo "mantenido y excesivo" de alcohol puede dañar concretamente el corazón porque el alcohol "es un tóxico para el músculo cardiaco, que puede llegar a debilitar el corazón y causar una enfermedad denominada 'miocardiopatía dilatada' (el corazón se dilata y disminuye la fuerza de bombeo), provocando en el paciente síntomas de insuficiencia cardiaca".

 

Por todo ello, esta cardióloga recuerda que a día de hoy la principal recomendación en torno al alcohol es el consumo cero: "Es momento de desmitificar y poner en una balanza el beneficio o los riesgos y el daño que el alcohol puede provocar en nuestro cuerpo. No hay nada que justifique tomar alcohol de forma moderada".