Mañana

Alone in town 00443075 2 detail

Cómo la palabra mañana se puede convertir en uno de nuestros peores enemigos es algo difícil de entender para aquellos que suelen pensar que la vida es infinita.

Hay otra parte menos extensa de personas para las cuales el "mañana" es un símbolo de esperanza, de redención. Es la oportunidad de empezar algo nuevo, algo más grande. De seguir buscando su propósito y llevar acabo todo aquello que ha permanecido en su cabeza durante años: sus sueños. Para estas personas el aquí y ahora es algo realmente importante. No hay tiempo que perder.

 

No importa cual sea tu indice de éxitos. La procrastinación te persigue igual que si no hubieses obtenido nada. La diferencia entre los que ganan y los que pierden está en el sentido de evitación. Evitar perder el tiempo en lo trivial, en aquello que no tiene valor. Centrarte en lo que te beneficia y crear un nuevo sentido de urgencia.

 

Cada mañana tienes dos opciones: Quejarte de tu vida o hacer algo por cambiarla. Para aquellos dominados por el miedo procrastinar se vuelve una válvula de escape, un alivio instantáneo por alejarse de lo que puede producirles dolor, de lo que atenta contra su bienestar. Apartar a un lado tus responsabilidades se puede convertir en algo atractivo si piensas solo en el dolor que obtendrás si las llevas a cabo y fracasas. ¿Has oído hablar en alguna ocasión de la zona de confort? ¿sabes qué pasa con ella cuando la palabra "hoy" no forma parte de tu vocabulario? Que se hace cada vez más pequeña y tú te vuelves cada vez menos creativo, menos apasionado y más inseguro. Buscas soluciones rutinarias a tus tareas y casi todo lo que haces se vuelve indigno de mención. Empiezas a volverte invisible. 

Es una idea que ya comenté en otro Post donde hablaba de que si se lo permitimos, el miedo se acrecentará y adueñará de cada vez más ámbitos de nuestra vida. Pues con la zona de confort ocurre lo mismo. Cada vez que no salimos a buscar aquello que merecemos, cada vez que dejamos que el miedo al fracaso, a la perdida, al rechazo, se adueñe de nosotros, esta zona se hará cada vez más pequeña hasta el punto en el que solo nos sentiremos a gusto y a salvo evitando hablar e intercambiar opiniones con otra personas o mostrar nuestras emociones. Incluso salir a buscar trabajo se puede convertir en una tarea molesta e insufrible. Cuanto más grande hagamos nuestra zona y más seguros nos sintamos fuera de ella, allí donde antes padecíamos, metas más grandes conseguiremos y más éxito tendremos.

 

La gestión del tiempo es algo verdaderamente importante. Pero la dilación de una tarea no tiene que ser algo malo en si, algo perjudicial para nosotros. La procrastinación en cambio, si. Ésta radica en la elección de lo que vamos a hacer hoy y lo que decidimos dejar para mañana. Si lo que no hemos hecho hoy nos perjudicará mañana, es cuando procrastinamos. Entonces el "mañana" se vuelve peligroso. 

 

Entonces ¿Qué podemos hacer para no procrastinar? ¿Cuáles son las claves para estar motivado? Lo primero es que cada cual posee dentro de si mismo su razón única que le lleva a dejar a un lado sus propósitos aún sabiendo que el no cumplimiento de estos solo le traerá sufrimiento. Educar la cultura del sacrificio y el apetito por el éxito es sin duda una de las mejores armas para transformar nuestra débil voluntad en un hambre incondicional de perseguir todo aquello que alimenta nuestra vida.La falta de disciplina es la que nos aleja del trofeo. Y ésta no se regala, se gana. De igual forma deberemos revisar nuestras acciones, o mejor dicho, lo que no estamos haciendo para conseguir lo que queremos. Generalmente el haber ido acumulando malas experiencias  nos produce multitud de prejuicios y creencias limitantes que nos crean una desazón y nos vuelven indolentes a la hora de actuar. Las cosas cambian cuando nosotros cambiamos por lo que si queremos resultados diferentes necesitamos hacer cosas diferentes.

Llegamos entonces a la conclusión de que una buena motivación es lo que nos hace falta. Una de la teorías que más me gusta aplicar es la teoría de la metas de Edwin Locke, que trata que el establecer una meta significativa, propia y atractiva se convierte en el motor que nos impulsa y nos vuelve proactivos. Si careces de metas o te sientes desvinculado de las que tienes, difícilmente querrás luchar por nada.

 

Por muy doloroso que haya sido nuestro pasado o a pesar de los comentarios de otras personas, que nos instan a llevar una vida promedio a la cual ellos llaman "normal" y eliminar de nuestra cabeza el "yo puedo ser diferente", "yo puedo mejorar", debemos cultivar el optimismo, la insatisfacción y abrazar la idea de que existe la posibilidad de hacer un cambio, de movernos hacia delante. Y hacerlo ya. Recuerda que el tiempo que desperdicias hoy para hacer un cambio es el tiempo que mañana no podrás recuperar.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: