Silueta ruth pindado original

El Brindis

Ruth Pindado
El blog de Ruth Pindado en Tribuna de Ávila

Un vino con Anne Joséphine Cannan. Clos Figueras

  • Debí nacer en una barrica, o entre los viñedos del campo de mis abuelos; quizás colgada de un zarcillo o vine, en el pico de una cigüeña, escondida entre las uvas. Seguro que algo así debió de pasarme y eso, quieras que no, imprime carácter.

 

La cara morena, con un tono brillante que dan los rayos del sol en el Priorat y que resalta, si puede hacerse más, unos bonitos ojos miel. Se ha subido las gafas de sol y le sujetan el pelo, a modo de diadema que coloca, como un dosel, su flequillo y alarga el rostro serio, dándole profundidad. Así se presenta ante mí. Extiende su  mano y me alcanza una copa borgoña con un líquido intenso, de un granate oscuro tirando a negro.

 

  • Garnacha con algo de Cariñena, Cabernet Sauvignon  y un poco de Syrah. Todo muy limpio, muy equilibrado, te gustará. –Y sonríe satisfecha mojándose los labios después de haber olido intensamente el caldo bailarín de su copa.

 

Yo la imito, sorprendida por su seguridad, por su brío, por como maneja el vino en la copa, la copa en la mano y la mano que se orienta hacia donde yo estoy organizándome la cata. Se señala la nariz, luego la lengua y vuelve a beber, simpático gesto.

 

  • Primero te saldrán esos aromas tan característicos de nuestros vinos, florales, a frutas rojas, algo de mineralización que te recordará a la vainilla con un sutil toque a ahumados. Todo muy fresco, muy goloso, incitándote a probarlo.

 

Lo dice y sus ojos se entornan transportándola a no sé qué lugar. Quizás a esa infancia de la que antes hablaba entre viñedos, trasiegos, uvas y hollejos. Quizás a las faldas de su madre, ya maceradas en vino y viñas, quizás a las tardes de otoño y vendimia, oscuras de campo, claras en bodega, repletas de gente y bulliciosas de ganas de descubrir.

 

  • ¿Lo notas? me pregunta. Pero no deja que diga nada, ella ya no está conmigo. – Es un vino fiel al terruño, con carácter, con personalidad. Es libre, se ha hecho a fuerza de lluvia, sol y mimos. Cuidado como se cuida a un hijo, limpiado, podado con cariño, abonado como alimentamos a nuestro bebé. – y su cara vuelve a relajarse y sonrosarse las mejillas. – Perdón, a veces me emociono. Es mi más preciado tesoro.

 

Da otro sorbo largo y codicioso y tararea “Volare, oh, oh, cantare, oh, oh, oh, oh”

 

                -¡Ya ves!, recuerdos de mis años en Italia, de las vendimias en Australia y el año que pasé en Argentina. El vino da para mucho. Es necesario aprender de todo y de todos, conocer sus  diferencias, apreciar sus virtudes. Somos un todo en un mundo global.

 

                - Anne, ¿en qué piensas cuando catas un vino?- pregunto porque lo tengo  apuntado en mi libreta, porque hace días, cuando preparaba mi entrevista, creí conveniente intentar comprender el sentimiento de una mujer tan joven, tan preparada, tan metida en un mundo casi de hombres que va, poco a poco abriéndose camino y llegando a los más alto, porque, a pesar de su juventud, es toda una eminencia.

 

Otra sonrisa, otro sorbo intenso y sabroso que le cubre la boca por entero, que deja marcados sus labios con un ligero toque granate, otro enjuague ruidos y dulce que provoca que su lengua viaje gustosa alrededor de esos dos carnosos labios que se frotan entre ellos para darse calor.

 

  • Me hace gracia, ¿sabes? No pienso cuando cato un vino, ¡vivo, cuando lo hago! El pensamiento es un acto voluntario que requiere una intención. Y eso lo hago ahora, contigo, mientras quieres que reflexione sobre algo que lo llena todo, que lo invade todo, que lo es todo. Cuando disfruto de una copa, cuando elijo lo que probar, mi cuerpo entero se estremece, mi cerebro se relaja y todos mis sentidos se mantiene alertas para disfrutar de uno de los mayores placeres que puedo recibir. Veo, huelo, escucho, toco, siento, pero, más allá de todo esto, disfruto y revivo años de historia, años de esfuerzo, años de logros. Es un todo.  Lo que siento, plenitud.

 

Ahora la sonrisa en inmensa, la relajación es absoluta.

 

  • ¿Me dejas? – pregunta sin esperar respuesta. Se acerca a un equipo de música que hay en la esquina de la bodega. Pone un disco, quizás obsoleto si no fuera porque el entorno no puede ser mejor. La música es el mejor maridaje que se puede hacer con el vino. Siempre nos empeñamos en unir al tinto con la carne, al blanco con el marisco, al rosado con las mujeres… no  sé, tópicos. Pero, si hay algo que acoge bien al vino, lo que mejor se integra y se une a él, sin duda, es la música. Y a este vino largo, intenso, equilibrado, fuerte y sabroso le que pega la voz omnipresente  del Rey, mi rey.

 

Suena “Mama”, el piano suavemente abrazado por Fredy Mercury nos envuelve. La copa nuevamente llena se pasea, juguetona, por la sala, movida, a ritmo de la canción, por las manos  hábiles  de Anne.

                                               Bailo con ella.

Comentarios

Lol 26/03/2019 00:32 #14
Eres mágica.
M.P. 07/03/2019 15:22 #13
Eres un amor. Bonito artículo, siempre me gusta leerte, tomar un vino a tu salud y recorda los buenos momentos 🍷
. 02/03/2019 08:36 #12
Precioso, como siempre.
. 02/03/2019 08:36 #11
Precioso, como siempre.
. 02/03/2019 08:36 #10
Precioso, como siempre.
. 02/03/2019 08:36 #9
Precioso, como siempre.
Juan 01/03/2019 15:56 #2
Estaba deseando leerte. Eres un soplo de aire fresco.
Lu 01/03/2019 15:52 #1
Un amor, como siempre.

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