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Con la verdad por delante

Gabriel De la Mora
Blog de Gabriel de la Mora en Tribuna de Salamanca.

Nosotros, el pueblo de Catalunya

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El procés lleva encallado demasiado tiempo y la Generalitat ha echado un órdago, quizá el último de las derechas, convocando una consulta sin garantías. ¿Es posible modificar el sistema constitucional para posibilitar que se pueda consultar al pueblo de un territorio para que se independice?

El Derecho internacional público sólo reconoce el derecho de autodeterminación, mediante referéndum vinculante, a los pueblos en proceso de descolonización. Sin embargo, tanto Escocia como Quebec han celebrado consultas vinculantes sobre asuntos análogos, y lo seguirán haciendo. La diferencia es el reconocimiento internacional del derecho a la unilateralidad de la consulta por los primeros, frente a la necesaria bilateralidad de los segundos.

Catalunya no es el Sahara, y tampoco parece que al pueblo saharaui le haya servido de mucho su derecho hasta la fecha. No obstante, la posibilidad de realizar consultas vinculantes de forma pactada no debería resultar tan complicado. De hecho, podría haberse realizado hace años, mediante interpretaciones adecuadas de las normas y reformas legales, incluso sin necesidad de tocar la Constitución.

La primera forma de llevarlo a cabo parecería sencilla: reformando la Constitución ¡Voila! Todo solucionado. El problema es que los partidos del búnker: PP-Cs y parte del PSOE, no parece que estén por la labor, y han colocado a la Unidad de la Patria en un pedestal demasiado elevado. Más bien creo que son los votos que les genera su patriotismo trasnochado, en plena crisis de los Estados-nación por la globalización, pero es lo que hay.

El segundo método sería la reinterpretación constitucional, por presión social y democrática. Y se pueden hacer cosas formidables, como las que el estadounidense Ackerman describió y analizó con precisión en relación a su país en su obra “We the People”, pero bien conocidas por los estudiantes de Derecho. Un movimiento popular podría forzar una propuesta de ley inconstitucional que, una vez rechazada por los jueces, podría ser nuevamente amparada democráticamente con suficiente fuerza, legitimando la mutación constitucional.

De forma similar se modificó la Constitución de EEUU por la iniciativa presidencial de Franklin Delano Roosvelt, quien presentó un paquete de reformas legales con el fin de acabar con la pobreza y el desempleo frente a la crisis del 29, el conocido como New Deal, que el Tribunal Supremo declaró inconstitucional. El presidente convocó elecciones plebiscitarias y ganó por abrumadora mayoría, cambió los jueces y éstos reinterpretaron la Constitución mediante dictámenes transformadores, inaugurando un nuevo sistema constitucional. EEUU pasó del Estado liberal al Estado social.

En España estamos lejos de poder emular dicho proceso, pero tampoco es incierto que los jueces del Tribunal Constitucional se pasan el día reinterpretando el texto constitucional, adaptándolo a la “realidad social” del momento. De igual modo que han aceptado el matrimonio homosexual, cosa que sería impensable para los padres de la Constitución, también podrían haber sido menos conservadores al recortar el Estatut, no me cabe duda, y podrían haber aceptado las “nacionalidades” de 1978, por las “naciones” de 2010, después de que el pueblo de Catalunya se pronunciara en referéndum, tras haberlo hecho, también, el Parlament, el Congreso y el Senado. Creo que no hicieron bien su trabajo aquellos jueces.

Sin embargo, quizá entonces todavía estuviera “verde” el panorama. Y aún todavía hoy, en la mayor parte del país. Y aquí es donde está la gran diferencia. Sólo parece que fuera una pequeña parte de la población la que, ahora, podría parecer haber dado las “señales” necesarias para operar el cambio constitucional en favor del derecho a decidir. Ya se sabe que los catalanes son muy avanzados.

En realidad, los dirigentes catalanes conocen estas formas y han querido obrar en consecuencia. Han aprobado leyes inconstitucionales, para volver a repetir el encontronazo con el Tribunal Constitucional, intentando movilizar a la sociedad catalana aprovechando la fecha simbólica de La Diada, y convocando la ratificación popular de la propuesta para apenas 20 días después, el 1 de octubre. Legitimidad democrática frente a legalidad constitucional.

No obstante, no lo han hecho nada bien en realidad. Pues no han sumado a todas las personas y colectivos favorables al derecho a decidir y se han enrocado en la proclamación de la independencia a toda costa, incluso en contra de la mitad de la población catalana. Han actuado de forma chapucera, dando un lamentable espectáculo y pasándose por el forro derechos que no era necesario haber conculcado, veáse el aplaudido discurso de Joan Coscubiela en el Parlament de hace unos días, quejándose por el recorte drástico de los derechos de las minorías parlamentarias. Aunque tampoco hay que exagerar, pues no creo que fuera necesario ningún dictamen de ningún consejo de asesores jurídicos del Parlament para saber que la ley de transitoriedad es claramente ilegal, contraria al Estatut actual y la propia Constitución.

En realidad, JxS y las CUP saben que no pasará nada después del 1 de octubre, pues sólo buscan una mejor posición de negociación en busca del pacto que le salve de la quema. Incluso es probable que pretendan emular a Macías y que el president Puigdemont proclame la República Catalana, desde el balcón de la Generalitat. De nada servirá y no me extrañaría que acabara en prisión. La verdad es que sin una desobediencia civil amplia y contundente, y en especial de los funcionarios/as, no podrá existir un nuevo Estado, que necesitaría un reconocimiento internacional que la unilateralidad no puede dar. Y eso requiere del consentimiento de mucha más gente, al menos de una parte del resto de los catalanes, de las elites del resto del país y de los grandes empresarios, que al fin y al cabo son los que ponen la pasta. Y los que también ratificaron la Constitución de 1978.

No obstante, siempre se pueden hacer propuestas más legítimas y democráticas, y de hecho es deber de algunos hacerlas. Y aunque no sea mi caso, la verdad es que existen muchas posibles hojas de ruta que particularmente se me ocurren. Entre ellas, por ejemplo, se encontraría el pacto por la convocatoria del referéndum sobre la monarquía, expuesto por Joan Tardá en su artículo “El referéndum sobre la República Catalana conducirá a la III República”. Ojalá tuviera razón, y la verdad que sería una buena propuesta, a la cual sería difícil no apuntarse.

Sin embargo, veo difícil llegar al consenso necesario. Por ello existiría otra propuesta, y que incluiría a ambas en un marco nuevo, y que podría ser la aprobación por las Cortes y ratificada en referéndum popular, de una ley especial y transformadora, fruto de un pacto entre nuevos gobiernos democráticos sin mochilas, que hablaran también en nombre del pueblo de Catalunya, y cuyo objeto fuera uno de los consensos de mínimos de las movilizaciones ciudadanas del 15M: la participación ciudadana.

Esta nueva norma de consultas y otras formas de participación ciudadana, podría incluir el derecho a decidir sobre la independencia, y sobre otras muchas otras cosas, hasta podría incluir la consulta sobre la jefatura del Estado y la reforma constitucional. Una ley inconstitucional, de reforma constitucional, pero fruto de un amplio consenso social y político, que tuviera la legitimidad popular suficiente como para operar los cambios necesarios en el sistema constitucional.

Comentarios

Gabriel 16/09/2017 21:27 #2
La misma intolerancia e irracionalidad que los independentistas han promocionado contra todo lo que sonara "español", puede observarse en sus líneas. Su texto es intercambiable y no hay más que cambiar las palabras "Salmantinos" y "Salamanca" por "catalanes" y "Barcelona"; "Puigdemont y Forcadell" por "Rajoy" o "Sánchez". https://www.tribunasalamanca.com/blogs/con-la-verdad-por-delante/posts/el-odioso-discurso-secesionista-que-no-extrano
ANTONIO RECIO MAYORISTA NO LIMPIA PESCADO 12/09/2017 12:24 #1
BASTANTES SALMANTINOS Y SALMANTINAS VAMOS A SOLICITAR UN REFERENDUN PROPONIENDOLES SI OS TENEIS QUE MARCHAR DE SALAMANCA, TU Y LOS TUYOS QUE SON PARECIDOS O SIMILARES A LOS PUIGDEMON, FORCADELL, etc. y seguro que saldría el SI QUE OS MARCHAREIS O DESAPARECIERAIS con muchísima mayoría absoluta.

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