Siluetaok honorio original

Ciudadano Descatalogado

Honorio Cardoso
El blog en Tribuna de Salamanca de Honorio Cardoso

ECOS DEL 68 (1): París sería una fiesta, pero el año fue terrible

Ecos,%201968,%20par%c3%ads detail

1968 es un año mítico y nostálgico. También un año sobreexpuesto a la lupa mediática: su significado, dimensiones y consecuencias han sido glosadas, analizadas y debatidas desde el momento en el que los diferentes sucesos que acaecieron en aquel año fueron cerrándose. Hechos política, social y culturalmente muy relevantes se produjeron entonces, cimentando la construcción de 1968 como divisoria simbólica del desarrollo sociocultural del mundo actual.

Ni que decir tiene que el hecho histórico más conocido, ¿epicentro o guinda?, ha sido el mayo francés del 68. Centralidad acentuada por el “ritornello” conmemorativo de los 10 años, los 20, los 25 y así hasta llegar al redondo cincuentenario en cuyas vísperas estamos situados. La revuelta estudiantil parisina ha conseguido su carácter icónico de origen del mundo postmoderno seguramente por su relevancia, pero también, no nos engañemos, por su acoplamiento al sistema mediático que empezaba a conformarse entonces. La televisión por satélite acababa de irrumpir y de manera acelerada comenzaba a imponer la nueva ley gravitacional de su modelo informativo: la comunicación como espectáculo representado en el salón familiar. ¿Qué mejor espectáculo que unos jóvenes estudiantes airados en el escenario de la romántica Ville Lumière?

 

En todos los continentes se produjo una erupción de revueltas sorprendentes e inéditas. Sorprendentes por su duración y volumen: el campo intelectual, los estallidos raciales o “la aceleración feminista” son claro ejemplo. Pero también revueltas inéditas por los sujetos protagonistas: los deportistas olímpicos o los teólogos de la liberación. Y, en todos los frentes, el significativo activismo juvenil: “No te fíes de alguien que tenga más de 30 años”. Activismo pretendidamente unificado por la circunstancia generacional, la edad, pero realmente diverso por el conglomerado de mundos simbólicos y sociales actuantes en su seno. Constituía la primera gran representación de la sustitución del conflicto social por los combates identitarios, la cobertura académica con la preeminencias de los “estudios culturales” impulsaría la profundización en el mismo sentido.

 

Los diferentes campos de articulación geoestratégicas se vieron afectados por la agitación y la revuelta: la primavera checa en el espacio soviético; los levantamientos contra el colonialismo y sus secuelas, en el Tercer Mundo; en las sociedades neocapitalistas, por usar el lenguaje de entonces, la rebelión contra los valores simbólicos y las estructuras sociales que las articulaban. Y en todos los escenarios locales muerte y violencia como parteras de la(s) historia(s). Bien atentados individuales: crímenes de Martin Luther King y Robert F. Kennedy, la agresión a Rudi Dutschke, los primeros asesinatos de ETA o el centenar de ciudadanos checos desarmados abatidos por la acción arbitraria de las tropas del Pacto de Varsovia, o bien matanzas colectivas como la carnicería de My Lay (Vietnam), la masacre de la Plaza de Tlatelolco o Zócalo (México) o las ejecuciones indiscriminadas en China durante la Revolución Cultural. El mayo francés fue un muy notable suceso de los ocurridos ese año, pero, con rigor, histórico no puede sostenerse que fuese el más relevante.

 

 

¿Pueden calificarse de revolucionarios todos aquellos acontecimientos? A estas alturas tal calificación ha decaído entre los historiadores y hasta entre los analistas mediáticos. En mi opinión, parece más acertada la designación de “movimientos de protesta” (Norman F. Cantor) o la apreciación de "efervescencia revolucionaria" (Claude Lefort) como caracterizadores de los procesos del 68: De Gaulle, arrolló en las legislativas de junio, Nixon derrotó a los demócratas en las presidenciales de noviembre, el régimen soviético sustituyó el gobierno de “la primavera de Praga” por el “gobierno normalizado” de Gustáv Husák y Luis Echevarría terminaría ascendido a Presidente de Méjico en las elecciones del 72.

 

En cualquier caso, un aire de “crisis de época” pareció recorrer el mundo. Y en la formación de ese aire tormentoso podrían señalarse algunos elementos. En primer lugar, que las aspiraciones de progreso y mejora que adornaban los discursos elaborados tras la finalización de la II Guerra Mundial no se habían materializado de manera satisfactoria para las mayorías sociales de muy distintos países del mundo. En segundo lugar, una parte relevante de quienes exigían el cumplimiento de aquellas promesas provenían o estaban relacionadas con las élites rectoras de aquellos sistemas y tenían reconocimiento social (universitarios, sindicalistas, dirigentes de los PC’s, profesores). En tercer lugar, la experiencia de los “desastres de la guerra” entre las clases populares y la aceptación de los filósofos de la sospecha y la impugnación (Nietzshe, Marx y Freud) entre sectores crecientes de la intelectualidad sentaban las bases del relativismo sobre las instituciones dominantes, el cuestionamiento de los hábitos y comportamientos tradicionales y el rechazo hacia la sordera autoritaria de los dirigentes políticos. Finalmente, el desconcierto y la incapacidad de unos gobernantes desfasados y desnortados ante las novedades y pretensiones del nuevo malestar social propiciaron el éxito inicial de aquellas revueltas.

 

Y las duras condiciones de la dictadura franquista no pudieron impedir que España quedara al margen de esa crisis de época.

Comentarios

Cledesmam 19/04/2018 00:14 #4
El "sistema" termina por engullirlo todo de un modo u otro. En el caso del Mayo del 68, diría que por asimilación.
Peñaranda 18/04/2018 15:43 #3
como siempre, muy interesante
juan ramón 18/04/2018 15:42 #2
Muy bien argumentado. escarecedor. Muchas gracias
Ángel Luis Domínguez 18/04/2018 11:24 #1
Tremendo, y como siempre, interesante. Ya espero las próximas entregas, y aunque seguro ya lo contempla, no estaría de más un análisis sosegado y acertado sobre las similitudes entre el hecho reivindicativo histórico del Mayo del 68 y la revolución hippie y la posterior reacción del sistema, con lo ocurrido con el15M, Occupy Wall Street, las protestas en la Europa occidental y oriental, las primaveras árabes, las protestas estudiantiles en Chile, Argentina, Perú o México y la reacción de ultra derecha y ultra liberal que sufrimos y que en casi todo el mundo ha dado como resultado la llegada y el afianzamiento de posiciones ultras y populistas en los gobiernos.

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: