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CEO Digital

Andrés Macario
Blog sobre transformación digital de Andrés Macario

Mayordomo digital

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Hubo un día en que el coche era un bien reservado a unos pocos y en que había un solo teléfono fijo en algunos pueblos.

Hubo un día en que el coche era un bien reservado a unos pocos y en que había un solo teléfono fijo en algunos pueblos. El tiempo en que arrancar ese mismo coche requería todo un ritual y realizar determinadas llamadas podía ser toda una experiencia que a veces requería la participación de varias personas. Cuando los coches se popularizaron convenía que hubiera alguien en la familia que entendiera bastante para desengrasar las bujías de vez en cuando o revisar los niveles. Hoy en día los utilitarios pasan a un segundo plano y no nos ocupamos de su funcionamiento. Y hacer una llamada telefónica es a menudo un último recurso que no esconde secretos para nadie.

 

Se diría que las distintas etapas de la industrialización han ido popularizando los utensilios que como innovaciones han ido apareciendo en el mercado. Y que la tecnología ha ido facilitando su uso hasta casi pasar desapercibidos en nuestro día a día. Hoy no hace falta tener mucha destreza para poner una lavadora, basta con elegir el programa adecuado y pulsar un botón. Imagino que, cuando aparecieron las primeras lavadoras, muchas conversaciones girarían en torno a ellas y seguramente surgirían voces que abogaban por mantener el lavado a mano. También con la aparición del móvil y su posterior popularización, hubo un segmento de población –ahora en vías de extinción- que se resistía a usarlo, como también pasó con el smartphone o las aplicaciones de mensajería.

 

Tener una persona en casa que se ocupe de organizar al resto del servicio doméstico –al que solemos hacer referencia como mayordomo- no está al alcance de cualquier economía. Y mucho menos las casas que, por su tamaño, requieran tanto personal. Sin embargo la digitalización puede poner al alcance de todos unos robots que dirijan el trabajo del resto de dispositivos del hogar –que se empiezan a contar por decenas-, siempre, eso sí, a nuestras órdenes. La cuestión es cuánto nos resistiremos a recurrir a estos robots del hogar, cuánto tardaremos en acostumbrarnos y cuándo se convertirán en algo generalizado e imprescindible.

 

Son los llamados homebots y dirigirán nuestro hogar inteligente del futuro. Como los mayordomos, llegarán con una buena preparación de base y poco a poco irán adaptándose a nuestros gustos y las circunstancias de nuestro hogar. Algo más de tiempo habrá de pasar hasta que empiecen a hacer cosas sin que se las pidamos, dando por hecho que nos gustan: quizá ponernos cierta música o prepararnos las tostadas a la hora de siempre. Y todavía les costará un poquito más interpretar nuestras órdenes teniendo en cuenta nuestro estado de ánimo, si les hablamos irónicamente o si estamos disgustados.

 

Hoy por hoy contamos con los primeros prototipos. Son un cacharro, parecido a un altavoz, que no a todos gustará como elemento decorativo. Hay que adaptarse a su modo de entender el lenguaje. Y no se lleva bien con todos los dispositivos que tengamos en casa, sólo con aquéllos que cuenten con la aplicación que sea compatible. Aun así, puede empezar a ser vistoso cómo nos pone la música o la película que le pidamos, ajusta la climatización o nos abre la puerta del garaje cuando nos acercamos a casa. Todo ello sólo con la voz.

 

Como todo, requiere un proceso de rodaje. Pero cuando queramos darnos cuenta, nuestro mayordomo digital –en sintonía con nuestro chófer digital- dirigirá todo el mundo de complicados gadgets y aplicaciones de los que venimos años rodeándonos. Y los entendidos de la familia –ese primo o nieto que siempre sabe cómo hay que configurar la nueva aplicación- tendrán que buscar nuevos entretenimientos, porque la tecnología la manejaremos con la voz, sin saber otra cosa que lo que esperamos haga por nosotros. Y estará funcionando aunque no seamos ni conscientes.

 

SOBRE EL AUTOR

 

Andrés Macario Gañán es el director general de Vacolba, partner de negocio orientado a la venta en el entorno digital. La clave de su éxito es el foco en resultados, la excelencia en el desempeño y la flexibilidad en la implementación. Ofrece una solución llave en mano, acercándose al usuario final a través de profesionales especialistas en ventas de calidad.

 

Vacolba nació para ayudar a las empresas a impulsar sus ventas en el nuevo entorno digital y se ha consolidado como partner de importantes marcas como Movistar, Vodafone, Adeslas, Sanitas y Tyco.

 

Andrés está muy presente en el mundo digital a través de su blog andresmacario.com y su cuenta en Twitter @andresmacariog donde ofrece consejos para la transformación digital de las organizaciones y pautas para ser CEO digital. Además escribe en blogs como CEO digital en Tribuna, ‘Con Tu Negocio’, ‘TICs y Formación’ o ‘PuroMarketing’.

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