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Blog Ramón Vicente

Tribuna de Salamanca

Lo del medio es mío

Son las dos de la madrugada. Hace unos meses comencé esta aventura, un nuevo proyecto. Contar las aventuras y desventuras sobre el mundo de la música, o mi forma de verla, entre las piedras de nuestra ciudad. Todas las cosas, todos los proyectos de cualquier naturaleza tienen un principio y un final, es nuestro sino, es algo inevitable.

Sangre nueva

Hay gente, músicos, que viven de las rentas o se meten en colectivos para ganarse los cuartos, afortunadamente son los menos. En esta profesión no te bajas, te tiran. Otros, en cambio, se reinventan constantemente. Algunos se toman unos años de reflexión y vuelven con fuerza. Es el caso de Peter Gabriel, que se sube de nuevo a los escenarios con temas de antes tocados con la batuta del director de una orquesta. Peter se bate el cobre en este nuevo trabajo con una sinfónica donde reinventa canciones como Lovetown, Down to Earth, Solsbury Hill o la archiconocida Don´t give up.

De Fistfuck a Makoto

Se podría decir que el tiempo de los festivales de música para lo que queda de año ha pasado a hibernar, a dejar que sus músculos se relajen a la espera de la próxima cita. Se podría pensar que hasta la próxima temporada veraniega no tendremos más convocatorias sonoras. Pero esto es Salamanca, en verano sería muy difícil llenar algún que otro recinto de nuestra ciudad y por eso imagino que los promotores del festival Day On Green se han aventurado a programar un festival en este mes de octubre.

Amor, fresa y malas intenciones

Un buen batido de fresa con sabor a punk-rock o un ejército de distorsión masticando chicle, como ustedes prefieran. Pegadizos y melódicos a rabiar, los chicos de Pantones ya han compartido cartel con bandas como Reactivos o los noruegos Caroline and the Treats. Su puesta de largo, €œRuido Rosa€, confirma a las claras que la escena madrileña tiene mucho que decir todavía. Ni se te ocurra dejar pasar la oportunidad pantone: alguien tenía que ponerle color a la música y Pantones se han adelantado.

Una buena costumbre

Van cayendo las primeras hojas del otoño, empieza para muchos un nuevo curso. Tiempo de cambios para algunos peques, para muchos padres que recuerdan vagamente sus primeros días de colegio. El frio empieza a colarse por el cogote y los primeros catarros están a la vuelta de la esquina. La estación más melancólica acaba de entrar por la ventana. Y como no todo en otoño va a ser melancólico€Ś !Al lío!

Malas noticias

Los nostálgicos están de enhorabuena. Llevamos tiempo en que grupos de antaño, bandas que conocimos sin canas, ahora saltan de nuevo al escenario con barriguita cervecera y pelo blanco con entradas en el mejor de los casos. Y es que el tiempo pasa para todos. Este es el caso de Los Suaves que aterrizaron en Salamanca para presentar su último trabajo “Adiós, adiós”. Eso pensaron los asistentes, olía a despedida y humo en un recinto deportivo.

Descanso, música y fartura

En mi retiro de descanso y fartura en la ciudad de Gijón he tenido algún que otro ratito para disfrutar, a la vera de Poniente, de la música en directo. Juan Perro, The New Raemon, We Are Standard, The Sounds, Rosendo o Fangoria. En estas fechas muchas ciudades y pueblos dan rienda suelta al bolsillo y algunos a la imaginación, eso sí, si los cuartos llegan. Afortunadamente, la programación de Salamanca este año nos presenta a un ramillete de grupos de nuestra ciudad.

Oleaje sonoro

La música siempre ha estado unida al cine. Como una empresa en la que hay dos socios y uno de ellos tiene menos importancia. La música ha sido hasta hace pocos años ese socio que está a la sombra, ese jugador que apenas nombran los locutores y que tan importante es para sus equipos, esa labor en la sombra que hace que esté ahí pero que no se le da la medalla que se merecen cada partido. ÂżQué sería del cine sin la música?

Sólo he venido a preguntar

Lo siento por interrumpir, sólo he venido a preguntar. No sabía que para un concierto benéfico tenía que pagar el diez por ciento de la recaudación, pensé que ese tema ya estaba arreglado, si es benéfico, nadie se lucra. La recaudación obtenida por las entradas vendidas ascendió a unos 10.000 euros, menos, claro está, el tanto por ciento que recibirá la SGAE, si nadie lo remedia.

El universo infinito de las cosas

De vez en cuando me aventuro y me precipito al vacío como un desalmado enganchado a la red buscando cosas nuevas, sonidos que me sorprenderán y otros que descartaré rápidamente. Novedades que me atraparán y golpearán mi cabecita y otras que sencillamente, me aburrirán. Con el tiempo nos hacemos más exquisitos en todo. Ya no tolero ciertos sonidos. En este viaje me encuentro sumergido en esto y en lo otro, en lo otro que me lleva a esto, hasta llegar al universo infinito de las cosas, como dice "El Chipirón".

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