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Sergio Castro González
El blog de Sergio Castro González en Tribuna

La fusión de CaixaBank y Bankia y la defensa de la competencia

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Hace unos días saltaba a la palestra la posible fusión de CaixaBank y Bankia, dos de los principales bancos españoles. Y la cuestión no es baladí. Ya que el resultado daría lugar al primer banco español en activos, con más 650.000 millones de euros, y más de 51.000 empleados repartidos en más de 6.000 oficinas en España.

 

En este contexto, han sido varios los medios de comunicación y partidos políticos que se han mostrado a favor y en contra de la realización de la operación.

 

La posible fusión entre las referidas entidades financieras ha sido recibida con alegría en la bolsa, así las cosas, las acciones de ambos bancos se han revalorizado. Ello porque dicha operación implicaría -en principio- determinadas ventajas, tales como una mejor organización de recursos, que se traduciría en un aumento de la eficiencia económica y mayor rentabilidad. Y, en consecuencia, un incremento de los beneficios del banco resultante de la fusión.    

 

Sin embargo, dicha operación, también cuenta con ciertos inconvenientes. Como el coste social que podría ocasionar, como la pérdida de puestos de trabajo y el cierre de sucursales y oficinas bancarias. Así como un eventual problema de limitación de la competencia en el mercado bancario, que darán lugar a la aplicación de las normas sobre defensa de la competencia.

 

Pero, ¿qué es el Derecho de defensa de la competencia? ¿y qué problema puede plantear la fusión de dos bancos?

 

Bien, en primer lugar, la defensa de la competencia es una rama del Derecho mercantil que se encarga de la regulación y sanción de las conductas que atentan e impiden el desarrollo de la economía de mercado -conductas colusorias de la competencia, abuso de posición dominante, concentraciones económicas y ayudas públicas-.

 

La normativa en cuestión se encuentra en la Ley 15/2007, de 3 de julio, de Defensa de la Competencia, así como en distintas normas de Derecho de la Unión Europea.

 

En dicha legislación se encuentra regulado el control de las concentraciones económicas entendiendo como tal un cambio estable del control de la totalidad o parte de una o varias empresas que cumplan con una serie de parámetros económicos.

 

En concreto, serán objeto de control y autorización por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) las operaciones en las que como consecuencia de la concentración se adquiera o se incremente una cuota igual o superior al 30% del mercado relevante de producto o servicio en el ámbito nacional o en un mercado geográfico definido dentro del mismo. O que el volumen de negocios global en España del conjunto de los partícipes supere en el último ejercicio contable la cantidad de 240 millones de euros, siempre que al menos dos de los partícipes realicen individualmente en España un volumen de negocios superior a 60 millones de euros.

 

Parámetros que sin duda se cumplen en esta operación.

 

La razón del control sobre las concentraciones económicas se pretende evitar el debilitamiento del tejido competitivo del mercado en perjuicio del propio mercado, del resto de competidores y de los consumidores, quienes pueden verse afectados por una posición de dominio del banco resultante de la operación. Por lo que se debe conciliar la libertad de empresa, la libre competencia, el interés de los consumidores y el interés público.

 

Según se ha deslizado, parece que las autoridades competentes no ven con malos ojos la concentración económica de CaixaBank y Bankia que aun se encuentra en fase de negociación. En cualquier caso, tendremos que esperar a que la fusión se lleve a cabo -previa autorización- para ver qué efectos tendrá en el mercado bancario.

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