Zurguén y Pizarrales no compensan la pérdida de vecinos del centro y Garrido Norte

Salamanca pierde población pero no de manera uniforme. Incluso en algunos barrios la tendencia es la contraria. Las nuevas promociones urbanísticas han engordado el censo de residentes en la margen izquierda del Tormes, sobre todo en El Zurguén, Vistahermosa y Tejares.
J. Romero

El fenómeno se repite en Pizarrales, La Platina y Puente Ladrillo. Sin embargo, este empuje demográfico no logra compensar los importantes descensos en el número de vecinos en los dos principales barrios de la capital: Garrido Norte y Carmelitas Oeste y, por extensión, en la mayoría de los distritos del centro de la ciudad. Desde finales del año 2007, según recoge el Observatorio Urbano del Organismo Autónomo de Gestión Económica y Recaudación (Oager), la población de Salamanca ha disminuido en 1.569 ciudadanos y se situaba en el primer trimestre de este año en 156.861 personas. Una sangría demográfica en la que colaboran, en mayor o menor medida, dos de cada tres barrios. El fenómeno resulta especialmente visible en la zona más populosa: Garrido Norte.

El barrio cuenta en la actualidad con 13.685 residentes, de los que 1.079 son extranjeros. La aportación foránea, una de las más elevadas de la ciudad, se ha visto, además, incrementada en los dos últimos años con la llegada de 187 nuevos vecinos con nacionalidad no española. Sin embargo, esta tendencia no ha impedido que la población de Garrido Norte haya bajado en 614 personas, a un ritmo de una media de 22,7 censados menos cada mes, desde el último trimestre del año 2007. La disminución demográfica de Garrido Norte se repite en el vecino barrio de la Chinchibarra, con 197 residentes menos, y en la mayoría del centro de la capital del Tormes. El distrito más afectado es Carmelitas Oeste, que conserva en sus calles a 9.491 moradores. Sin embargo, ha asistido en los últimos dos años a la marcha de 462 personas. San Bernardo, con 392 habitantes menos, Salesas, con 219, Úrsulas-San Marcos, con 212, Centro, con 210, y Delicias, con 203, son las otras zonas céntricas más damnificadas por la pérdida de población en Salamanca.

El río cambia la tendencia
En la lista de los diez barrios donde más se está acelerando la marcha de vecinos sólo se cuela San José más allá de Garrido Norte, Chinchibarra y el centro. La zona más deprimida de Salamanca en el ámbito económico, compuesta tradicionalmente por los barrios de la margen izquierda, está experimentando, en cambio, una recuperación demográfica que únicamente elude San José y La Vega, con nulas posibilidades de expansión urbanística, y, con menor intensidad, Buenos Aires, Tormes y Alambres-San Buenaventura. Pese a la crisis económica y el consiguiente frenazo de la actividad en el mundo de la construcción, la culminación de las obras ya proyectadas ha permitido aumentar el número de inquilinos en El Zurguén en 612 ciudadanos, Tejares en 190, Vistahermosa en 146, Chamberí en 140, Arrabal en 84 y Teso de la Feria en 69. Los incrementos de habitantes se trasladan a otros tres lugares de la ciudad donde la edificación de viviendas ha sido notable en estos dos últimos años. Así, Pizarrales, Platina y Puente Ladrillo albergaban en el primer trimestre de este año a, respectivamente, 497, 400 y 286 residentes más que a finales de 2007, cuando el Oager realizó su primer estudio trimestral.

En la parte más céntrica de la ciudad, Tenerías, San Vicente y Fontana rompen la tónica general de repunte de la despoblación. No obstante, representan barrios de menor tamaño frente al comportamiento demográfico dominante durante estos dos últimos años en los distritos más grandes: Centro, San Cristóbal-Las Claras, San Juan y Úrsulas-San Marcos, que han sufrido una reducción de su población. El mismo negativo balance que se ha producido en Vidal, Salesas y barrio Blanco. Mientras, el número de habitantes ha crecido con moderación en la capital salmantina en Capuchinos y Prosperidad y se ha recortado en El Rollo.