Zapatero acusa a Rajoy de actuar sólo en función de sus objetivos

Enfrentamiento. El presidente del Gobierno reprocha a los populares el haber propagado “una imagen muy negra de España”
Agencias / MADRID

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, acusó ayer al líder de la oposición, Mariano Rajoy, de “pensar sólo en el tobogán electoral” aun a costa de perjudicar a España y su imagen internacional y le advirtió de que convocar elecciones, como le ha pedido Rajoy, sería “irresponsable” en estos momentos. En todo caso, le recordó que tiene en sus manos un “instrumento” para intentar derribar al Gobierno, la moción de censura. El jefe del Ejecutivo acusó a Rajoy de perseguir solamente “sus objetivos políticos” incluso perjudicando la imagen internacional de España y propagando “una imagen negra por todas las esquinas”. “Hace años que España dejó de ser para usted algo importante”, le dijo.

Es más, insistió en que cuando el PP rechazó en el Congreso el decreto de recorte de gastos el pasado 12 de mayo sabía que si la norma no se hubiese aprobado habría supuesto “una catástrofe” para la economía española: “Se lo dijeron, lo sabía muy bien cuando decidió votar en contra y lo hizo porque pensó que era bueno para él”, ha advertido.

Incluso le acusó de haber votado en contra “con la esperanza” de propiciar la caída del Ejecutivo si el decreto –que salió adelante por un solo voto– no se hubiese aprobado y apostilló que los grupos nacionalistas le dieron ese día al PP una lección de “patriotismo”, ya que la norma salió adelante gracias a la abstención de CiU.

Así, Zapatero quiso distinguirse de Rajoy subrayando que él, con “aciertos y errores”, siempre ha “hecho todas las cosas que pensaba que necesitaba España”. “En términos objetivos lo que necesita mi partido es lo mismo que el país, la recuperación económica, pero si hubiese contradicción yo optaría: lo que necesita el país”, remarcó.

Para el jefe del Ejecutivo, Rajoy dejó claro en el Debate a los españoles que “ha elegido su camino, que es no arrimar el hombro” porque le conviene “lo que no le conviene a España”, no llegar a acuerdos “e ir directamente a la convocatoria electoral”. “Yo también he elegido mi camino, que en este momento crucial tomaré decisiones que España necesite aunque sean difíciles, ejerceré al máximo el principio de responsabilidad, que es gobernar, cueste lo que cueste y me cueste lo que me cueste”, insistió Zapatero.

El presidente respondió así a un Rajoy que le acusó una y otra vez de haber perdido la “confianza” de los ciudadanos tras haber hecho un “ejercicio de travestismo político” y de haber “engañado” a todos los grupos liquidando “de forma unilateral” el Pacto de Toledo. Zapatero, en cambio, le replicó que la confianza se la dieron a él las urnas hace cuatro años y que, a la luz de las encuestas, aunque él “ha perdido crédito” entre los ciudadanos, tampoco Rajoy está “para echar cohetes”.

Ante la insistencia de Rajoy, el jefe del Ejecutivo le pidió que no pretenda dejar a otros grupos la responsabilidad de hacer caer al Gobierno. Y acto seguido, le recordó que tiene en sus manos la posibilidad de una moción de censura, aunque el PP tendría que recabar apoyo de otros grupos –“eso tiene el riesgo de la soledad”, ha dicho– y, además, para ello tendría que “tener un programa y el valor de explicárselo a los ciudadanos”.

El presidente ha insistido en que el PP reclama reformas “difíciles” y “antipáticas” pero que, cuando el Gobierno las presenta, los populares no “se mojan” o “salen corriendo” y el Ejecutivo las aprueba “en solitario”. Así, aunque agradeció al líder del PP el apoyo de su grupo para la reforma de la Ley de Cajas de Ahorro, le ha restado importancia diciendo que ésta “no tiene mucho coste” en términos políticos. En esa línea, abofeteó a Rajoy que no haya dicho “ni una sola palabra” sobre la reforma de las pensiones, sobre si comparte la necesidad de retrasar la edad de jubilación a 67 años o sobre los aspectos concretos de la reforma laboral, y le pidió que “por una vez”, además de ejercer la crítica propia de la oposición, haga “algo útil por España”. A su juicio, la única “medida original” que ha presentado Rajoy ha sido la de reformar la Constitución para impedir así el déficit público algo que, recalcó, “no tiene fundamento, ni eficacia ni capacidad” porque “no serviría para esta coyuntura” y porque reformar la Constitución no es precisamente algo que se pueda hacer.

El jefe del Ejecutivo pidió además consenso a las fuerzas políticas, las administraciones públicas y los ciudadanos para “dar un paso al frente” y aprobar la reestructuración del sistema financiero y las reformas laboral y de las pensiones.