Zamora se acostumbra un año más a ser el comodín

La baja de Arbilla le devuelve al lateral izquierdo, aunque ha ocupado otras dos demarcaciones de inicio
T. S. H.

No se le considera el mejor central de la plantilla –aunque para ese puesto se le fichó en principio–, tampoco el mejor lateral o el mediocentro más brillante y, sin embargo, en todas esas demarcaciones cumple. No es titular indiscutible y, sin embargo, ha disputado de inicio diez de los treces partidos disputados. Alejandro Zamora se ha acostumbrado esta temporada, como también le sucediera la pasada, a ser el futbolista comodín de la plantilla y de esa forma acumula minutos y relevancia en el equipo. “Sólo me importa estar en el once y que cada jornada gane el equipo”, apunta.

En el encuentro frente a Las Palmas, y una vez recuperado José Moratón –cuya ausencia había cubierto en las dos jornadas anteriores en el centro de la zaga–, perdió su hueco en el once pero apenas ha sido una semana de ausencia porque frente al Girona se espera que ocupe el lugar del sancionado Arbilla en el lateral. “En el entrenamiento he estado un poco ahí. El míster optó por mí ahí cuando se lesionó Goiko, pero también pueden entrar otros”, apunta el futbolista al que ya no le cuesta cambiar el chip y adaptarse a una nueva demarcación. “Ya me he acostumbrado a que cada jornada puede tocar en cualquier lado y, como siempre digo, sólo me importa jugar”, apunta. Zamora ha disputado 900 minutos de los 1.170 jugados hasta ahora y ha conseguido entrar con mayor asiduidad que la temporada pasada, en la que comenzó como titular en la zona media, pasó al lateral izquierdo y, poco a poco, fue saliendo del equipo de Oliva. Esta temporada ha sido esa última demarcación en la que más ha jugado, primero porque Arbilla ocupaba la banda derecha –de manera puntual ambos intercambiaron su posición– y después cuando el navarro se situó como central. En Valladolid actuó –y con acierto–, como mediocentro acompañando a Yuste y en sus últimas apariciones en el once había conseguido ejercer en su demarcación natural, la de central, aunque posiblemente es la que tiene más cara porque Goiko y Moratón, en condiciones, son intocables.