Y se armó el Belén...

Durante el mes de diciembre en el Palacio de Congresos, los salmantinos podrán revivir a través de esta representación tradicional la meticulosidad y detalle de los mejores 'artesanos' belenistas, con el paisaje serrano de Salamanca de fondo
Salamanca cumplirá, un año más, con la tradición navideña, pero a lo grande. El Belén que se exhibirá a partir del 4 de diciembre en el Palacio de Congresos es fruto de más de tres meses de trabajo, con la creación de paisajes y figuras, y un montaje final en este edificio que se ha prolongado durante dos días y medio.

“Con esta obra, buscamos todos los detalles en profundidad”, explica Jesús Mayo, gerente de Mayo Taller de Arte, creador de esta escena. En efecto, son los pequeños detalles los que hacen tan verosímil esta representación. Un río en movimiento, la llama de un fuego ardiendo y la luz azul del cielo son algunos de los matices que transmiten al espectador la sensación de haber viajado a otra época.

Los artistas han apostado además por un belén tradicional, por lo que no han dudado en colocar a los bueyes y mulas habituales en el escenario a pesar de la reciente publicación del Papa que niega su presencia en el bíblico escenario.

Aparte del Belén, el taller ha construido cuatro diagramas para contar la historia del nacimiento. Según Mayo, “representan las diferentes escenas por las que fueron pasando la Virgen María y San José antes de llegar al portal de Belén.”

Estas escenas representan diversos momentos en la historia bíblica: el encuentro de Santa Isabel con la Virgen María, el paseo de José y María por Belén en búsqueda de un refugio donde pasar la noche y el nacimiento de Jesús.

Es precisamente en esta última imagen dónde se puede apreciar un guiño sutil a la provincia de Salamanca. El creador del diagrama, un charro autóctono, ha colocado de fondo un paisaje con detalles de la sierra de Salamanca. Así se puede viajar hasta Belén sin salir de Salamanca.