Xavi, el 'cerebro' de la mejor España

Xavi

Xavier Hernández Creus (Terrassa, 25 de enero de 1980) puso este martes de foma oficial fin a su etapa como internacional de la selección española, equipo del que fue, como en el FC Barcelona, pieza clave de sus mejores éxitos y un termómetro del rendimiento de la 'Roja'.

El catalán acabó con su andadura con el combinado nacional, en el que debutó a finales de 2000 y en el que le costó convertirse en pieza indiscutible como lo estaba siendo hasta el último momento. Cuando, Luis Aragonés le dio la batuta y su club comenzó su dominio futbolístico, Xavi fue el director de una generación que ha dado los mejores éxitos al fútbol español.

Sin embargo, su tiempo se iba acabando a la par que el de la selección española y tras vivir, según confesó, "una de sus peores temporadas" con el Barça, en Brasil no encontró el impulso anímico que necesitaba. Vicente del Bosque le apartó de la titularidad en el decisivo choque ante Chile y no contó con él en la despedida ante Australia.

El mediocentro, a sus 34 años y con problemas físicos en los últimos años musculares y en el tendón de Aquiles, notó entonces que era el momento de despedirse de un equipo en el que había sido una de sus voces más autorizadas y uno de sus centenarios, con un total de 113 encuentros, sólo superado por Iker Casillas, y más de una decena de goles anotados, entre ellos alguno clave como el que marcó en las semifinales de la Eurocopa de 2008 ante Rusia y que abrió el marcador.

De pequeña estatura (1,70), pero de pensamiento veloz y rápido, con o sin balón en los pies, Xavi llevó los galones en el centro del campo de España, siendo el principal líder de los denominados 'bajitos' y el 'cerebro' del combinado nacional. Sin embargo, su papel en el combinado nacional tardó en arrancar, pese a que debutó en noviembre del año 2000, con derrota 1-2 ante Holanda y con José Antonio Camacho en el banquillo.

Así, el de Cieza no le dio demasiados minutos en el Mundial de Corea del Sur y Japón de 2002, lo mismo que Iñaki Sáez en la Eurocopa de Portugal de 2004, pese a que era uno de los artífices del título mundial sub-20 de Nigeria en 1999, donde el exbarcelonista Keita le quitó el 'Balón de Oro', y de la medalla de plata olímpica en Sydney 2000. El mal momento por el que atravesaba el FC Barcelona, a nivel de títulos, le cerraba el paso ante otros jugadores, pero fue a partir de la llegada de Luis Aragonés cuando todo cambió.

Xavi se convirtió en indiscutible para el 'Sabio de Hortaleza' y tomó el mando de una España, cuyo estilo, con la paulatina aparición de futbolistas del corte de Andrés Iniesta, Cesc Fàbregas o David Silva, empezó a apostar por uno similar al del FC Barcelona, en cuyo resurgir deportivo, el de Terrassa era igualmente clave.

De todos modos, la explosión del centrocampista llegó con la del equipo. En la Eurocopa de Austria y Suiza de 2008, fue clave para la conquista del histórico título y su papel en el campeón fue recompensado con el premio al 'Mejor Jugador' del torneo continental.

A partir de ahí, la figura del catalán creció aún más a nivel internacional. Medios de comunicación y compañeros no dudaron en reconocer que, por encima de las estrellas, el pequeño medio era básico para que sus equipos y sus respectivos estilos funcionen como deberían hacerlo.

En el 2010 volvió a ser clave en la entrada en la historia de la selección española, campeona del mundo por primera vez en su historia, una muesca más en su brillante palmarés como internacional. Dos años después mantuvo el nivel y España volvió a reinar, dando un paso más en la historia con un inédito 'triplete' al ganar la Eurocopa de 2012. Entonces ya quiso poner fin a su camino en la 'Roja', pero Del Bosque le convenció para que siguiera hasta el reto de Brasil, un reto que no pudo alcanzar lejos de su mejor versión.