Würzburg volverá a ser juez

La experiencia dice que Bourges se transforma siempre en su cancha y así, por desgracia, sucedió de nuevo ayer. En la primera parte, el conjunto francés salió como debía y, además, se esperaba, es decir, dándolo todo. Se la jugaba a todo o nada y lo dejó claro desde el primer minuto.
ISABEL DE LA CALLE / BOURGES

De esta manera, las jugadoras dirigidas por Pierre Vincent sorprendieron al equipo charro por su agresividad en los primeros minutos. Ya desde el inicio, las tango (como aquí se las denomina) dominaron completamente el rebote tanto defensivo como ofensivo, hasta tal punto que Jordi Fernández terminó sentando a Le’Coe Willingham como primer recurso para parar la sangría francesa bajo el aro. Pero eso fue ya en el segundo cuarto, porque en el primero el técnico catalán mantuvo a su cinco inicial en cancha los diez minutos. En ese primer cuarto, las galas lograron parar a las postes rivales en ataque con ayudas, mientras que las exteriores galas hicieron daño a la defensa, que terminó en zona, pero sin éxito.

En el segundo cuarto, Fernández optó por sentar a Willingham y dar minutos a Podrug (demostrando con este primer cambio que su empatía con Podkovalnikova es nula). Peo, la croata apenas pudo mejorar el juego de las charras, ya que no tuvo opciones ofensivas. Mientras, Halcón Avenida seguía adoleciendo de rebote, lo que permitía a Bourges tener segundas e incluso terceras opciones en ataque para anotar. La clara permisividad arbitral tampoco ayudó a las charras, que sufrieron y mucho con la durísima defensa de las galas ante el diferente rasero con el que el trío señaló muchas acciones. En la reanudación, sin embargo, dos triples de De Mondt y una canasta de Lyttle colocaron a Halcón a un punto del Bourges (38-37) casi al tiempo que Le’Coe cometía su tercera personal.

Pero contrariamente a lo que parecía, las francesas no se fueron cuando notaron el aliento rival en el cuello, al contrario, volvieron a mostrarse agresivas en defensa para volver a tener hasta siete puntos de renta (53-46) con los que llegaron al comienzo del último cuarto. Las salmantinas fueron a lo seguro en los últimos diez minutos, metiendo muchos balones dentro a Sancho Lyttle, donde la caribeña se movía con más facilidad. El discreto día de Le’Coe Willinghan hizo que Fernández diera entrada en estos minutos a Emilija Podrug que se mostró más cómoda casi en tareas defensivas que ofensivas, donde aún no ha aportado prácticamente nada. En una de las acciones con la croata como protagonista precisamente, el trío arbitral le señaló una técnica fuera de lugar que terminó por sacar del partido a las charras, que habían vuelto a acercarse en el marcador a las galas. A partir de ahí, minutos de locura intentado volver a centrarse en lo que ocurría sobre el parquet, aunque sin tiempo para remontar los cuatro puntos de ventaja local. Al final, tras las canastas charras y las faltas rápidas provocadas, el partido terminó a cinco. Ahora, con la lección bien aprendida, Halcón espera en casa a las jugadoras francesas con la clara intención de hacer valer el factor cancha más que nunca. Que así sea.