Würzburg es una fiesta

MOMENTO DULCE. Avenida resolvió sin problemas y repartiendo minutos su duelo frente a Extrugasa.
teresa Sánchez
La fiesta continúa en el pabellón de Würzburg. Sea un encuentro definitivo de Euroliga, sea un partido vital en la competición doméstica o se trate de un duelo que hay que ganar porque sí, los aficionados que acuden a apoyar a Perfumerías Avenida se lo pasan casi siempre bien. Y es que aunque el partido se convierta en un trámite las jugadoras de este equipo tienen la virtud de disfrutar cuando están en la pista y eso se traslada a la grada donde se aplaude su entrega y esas acciones espectaculares con las que el equipo responde al apoyo que recibe. Como antes había pasado en otros partidos, frente a Extrugasa también sucedió.

Con un inicio de partido trepidante, ambos equipos buscaban transiciones rápidas en sus ataques que, en el caso de Avenida, acababan casi siempre en lanzamientos desde el interior con una Erika De Souza que demostraba su superioridad física en la zona. Aprovechando una defensa más laxa de lo habitual en las filas azules, Extrugasa anotaba con relativa comodidad ayudado también por tres faltas consecutivas de tiro concedidas por los colegiados.

Mondelo tenía claro que uno de los objetivos del encuentro era que su equipo se desgastase lo menos posible, máxime teniendo en cuenta la merma física de algunas jugadoras por culpa de la gripe, y por eso comenzó a rotar muy pronto. No habían transcurrido ocho minutos del encuentro y ya había utilizado hasta nueve jugadoras. Quizás eran esos cambios los que impedían que el equipo acabara de ajustarse y las diferencias eran ajustadas, aunque en ese tramo final del primer parcial bastaron un par de buenas defensas, el acierto de Montañana y Sánchez en un par de lanzamientos y una última buena jugada diseñada por la pizarra del técnico a cuatro segundos del final para que se alcanzaran los once puntos de ventaja.

El partido ya estaba donde quería Avenida que, aun encontrándose a una Lyttle más fallona de lo habitual, no tenía demasiados problemas en mantener a Extrugasa, que encontraba en Adams, Stevenson y Souza a sus referencias, más o menos a raya.

No eran los mejores minutos de juego vistos en el pabellón salmantino pero este equipo siempre está dispuesto a destapar el tarro de las esencias y en apenas un minuto elevó el ánimo de todos. Primero con un ale hop entre Xargay y De Mondt, seguido por una canasta de tres de la belga y para finalizar con un nuevo triple de Anke, espectacular, que se elevó desde el centro del campo para anotar en el último segundo y provocar que los aficionados, en pie, despidieran al equipo con una gran ovación camino de vestuarios.

Los trece puntos de ventaja se vieron notablemente aumentados en el comienzo del segundo tiempo merced a las salidas rápidas en contraataque de Isa Sánchez y De Mondt. Extrugasa se mostraba como ese equipo peleón que pega lo necesario y no da un balón por perdido pero la superioridad de Avenida era clara y con el duelo claramente decidido las jugadas para la galería se multiplicaron. Para redondear la fiesta, Mondelo tuvo otro buen detalle provocando la ovación a Isa Sánchez y haciendo debutar a otra canterana que puso la guinda con una canasta casi sobre la bocina final. Si se sueña, no sale mejor.