Würzburg, a ser el escenario de la penúltima batalla

POR EL 1-1. Avenida se despide esta temporada de su afición con el objetivo de llevar la final al tercer partido en Valencia. LLENO. Se cuelga el cartel de no hay billetes
TERESA SÁNCHEZ

La final de la Liga alcanza su segundo capítulo con tintes ya más dramáticos que el primero porque hoy para uno de los dos contendientes, Perfumerías Avenida, llega el momento del ser o no ser. Tras la victoria de Ros Casares en el encuentro del pasado sábado, el match point está del lado valenciano y para el salmantino es la hora de echar el resto. Tendrá a su favor el poder hacerlo en Würzburg donde, pase lo que pase, se disputará el último encuentro de esta larga temporada. Si habitualmente se habla de la jugadora número 6 que aparece en las gradas del recinto salmantino, hoy ese factor cancha debe hacerse más presente que nunca ante un Ros acostumbrado ya a los ambientes ostiles que encuentra en Salamanca pero para el que, a buen seguro, nunca acaba de ser cómodo.

Puede ser vital ese factor ambiental, porque en un duelo entre Ros y Avenida ya no caben más secretos. Las dos plantillas se conocen a la perfección, los técnicos, del mismo modo y las cartas ya están todas puestas sobre la mesa. Ahora es el momento en que decide la inspiración de cada jugadora y la fuerza como grupo que demuestren ambos equipos.

En Valencia el quinteto titular de Ros se mostró más convencido de lo que tenía que hacer y encontró –aunque más breves de lo habitual o de lo que se podía esperar–, relevos en las jugadoras que salieron de su banquillo. Por contra, en Avenida no todas las piezas fundamentales del equipo estuvieron a su nivel. El juego interior, su principal arma, estuvo por debajo de sus posibilidades y tampoco acabó de haber regularidad en el tiro lejano –sólo en el último cuarto el porcentaje de acierto fue aceptable–. Además las ayudas desde el banquillo fueron escasas y al final, aunque fuera por un renta corta, se confirmó lo que se veía venir desde el segundo cuarto: El triunfo de Ros Casares.

Jordi Fernández comentaba al finalizar ese encuentro que ante el subcampeón europeo siempre acababa por faltarle algo a su equipo. Sea lo que sea, esta tarde tiene que aparecer. Esta campaña Avenida ganó a Ros en Valencia y después, a excepción del primer partido del cruce en Euroliga, el resto de enfrentamientos han resultado parejos así que opciones de poner el 1-1 en la eliminatoria siempre hay.

Ros y Avenida llegan a este encuentro con todas sus jugadoras prepararas para saltar a la pista. Es evidente que hay varias que no están al cien por cien. En el equipo valenciano, a los problemas físicos que arrastran Elisa Aguilar y Amaya Valdemoro, hay que unir que Belinda Snell también ha sufrido algunas molestias aunque ha podido completar los entrenamientos. En Avenida no hay lesionadas aunque el cansancio ya pasa factura a jugadoras como Le’Coe Willingham. La norteamericana, para quien puede ser su último partido como jugadora azulona, evidenció la tremenda carga de minutos que suma, y lo mismo sucede con Lyttle, Domínguez o incluso De Mondt. Pese a todo hoy toca jugar otros 40, y frente a un pabellón que estará lleno, todas ellas quieren que sean los penúltimos de la temporada.