Wert y los consejeros de Educación discuten hoy sobre la reforma educativa

Con esta medida "quedan intactas" las competencias autonómicas en materia educativa
El ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, y los consejeros autonómicos del ramo se reúnen este lunes para discutir sobre el anteproyecto de Ley de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), después de que el Consejo de Ministros lo aprobara el pasado 21 de septiembre. Se trata de la séptima ley educativa de la democracia, que el Ejecutivo pretende aprobar antes de verano de 2013.

Entre los temas que han suscitado mayor polémica se encuentra el nuevo reparto de competencias educativas: el Estado aumenta su capacidad para establecer de los contenidos mínimos y comunes para todas las autonomías, de manera que pasa del 55 por ciento al 65 por ciento, en las comunidades con lengua cooficial, y del 65 por ciento al 75 por ciento en el resto.

Según explicó el ministro, con esta medida "quedan intactas" las competencias autonómicas en materia educativa y permite "reducir la dispersión de los contenidos educativos", que, según alertó, "ya era inmanejable". Ante las críticas a esta iniciativa, sobre todo de Cataluña y País Vasco, que consideran que supone una invasión competencial, el titular de Educación ha reiterado en varias ocasiones la necesidad de "clarificar" las competencias del Estado, las autonomías y los centros en el sistema educativo.

Otra de las medidas que han suscitado polémica es la realización de las pruebas de evaluación censales y nacionales --dos en Primaria, una al final de la ESO y otra al final de Bachillerato, estas dos últimas necesarias para titular--, que serán gestionadas por el Ministerio de Educación y que Cataluña ha criticado por considerar que los contenidos de estas pruebas son de su competencia, de acuerdo con lo que prevé la Ley de Educación de Cataluña (LEC).

Además de las reválidas y del nuevo reparto en la elaboración de los contenidos comunes, la reforma educativa contempla adelantar la elección de los alumnos hacia la Formación Profesional o el Bachillerato, mediante optativas en 3º de ESO para que en 4º de ESO estas vías estén diferenciadas. La nueva ley incorpora Formación Profesional Básica, que sustituirá a los actuales Programas de Cualificación Profesional Inicial, pasan de un año y un segundo año voluntario a dos años completos.

El aumento de la carga lectiva de materias "instrumentales" como Matemáticas, Cinecias, Lengua/s e Inglés y la reducción de las opciones de Bachillerato --Ciencias e Ingeniería, Ciencias de la Salud, Humanidades, Artes y Ciencias Sociales-- son otras de las patas de la reforma, que también abre la puerta a las comunidades autónomas a concertar los centros de educación diferenciada por sexos, aumenta la autonomía de los centros escolares para implantar sus propios proyectos pedagógicos y refuerza la figura del director, que tendrán que acreditar haber superado un curso de formación sobre el desarrollo de la función directiva.