Vuelven los robos en un bar y en una librería de Peñaranda

El mismo día. El distinto ‘modus operandi’ empleado indica que puede tratarse de hechos aislados y efectuados por autores diferentes. En la cervecería. Sustraen la recaudación de la tragaperras
c. hernández

En la madrugada del martes al miércoles se produjeron dos incidentes en la localidad de Peñaranda de Bracamonte provocados por los amigos de lo ajeno. Precisamente, los robos se registraron en un bar y una librería del mencionado municipio.

En concreto, en el bar Pepe, ubicado en la calle Ricardo Soriano, los rateros abrieron la máquina tragaperras y se llevaron la recaudación, ocasionando algunos destrozos en el local, que permaneció cerrado durante el día de ayer. Además, en la librería Taller de Letras, de reciente inauguración, se registró un intento de robo mediante el método de palanca en la puerta, que no dio resultado, según confirmó a este diario la dueña, Pilar Cifuentes, que permanecía en su puesto de trabajo “con el susto en el cuerpo” y preguntándose qué interés puede tener una librería de cara al robo “si no hay cosas de gran valor”, a excepción de la máquina fotocopiadora que, por su gran tamaño y peso, no parecer ser objetivo muy factible.

Al parecer, durante la tarde del día anterior, unos individuos habían entrado haciéndose pasar por clientes en la librería, levantando las sospechas de la empleada que en ese momento atendía, lo que indica que probablemente los ladrones se pasaron a reconocer el local antes de intentar el robo, que por motivos que se desconocen, no pudieron llevar a cabo.

La puerta de la librería reflejaba ayer con claridad las señales de lo ocurrido. Según fuentes de la Policía Local, el diferente modus operandi de ambos incidentes indica que pueden tratarse de dos hechos aislados y efectuados por personas distintas, que han coincidido en el día, aunque no puede descartarse ninguna hipótesis.

Asimismo, no se cree que se trate de personas del mismo Peñaranda, sino que lo más probable es que sea gente de fuera que estaba de paso. Hay que recordar también que recientemente la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel de la localidad sufrió un robo. En esta ocasión, los rateros se llevaron lo recaudado en los cepillos, lampanarios y en el cestillo de las misas, aprovechando la apertura al público del templo durante la mañana del sábado.