“Volver al Helmántico es un sueño para mí, algo que estaba deseando desde que subimos”

 
Joan Barbará, Segundo técnico del FC BARCELONA B

I. C.

Joan Barbará vuelve este sábado al Helmántico, el estadio que le vio explotar como jugador, diez años después de dejar Salamanca. El goleador catalán escribió como uno de los grandes protagonistas la última página gloriosa de la UDS con dos ascensos a Primera y un fútbol que hacía disfrutar a los aficionados.

Barbará llegó al club blanquinegro en el verano de 1993 en Segunda B y ya al final de su primera temporada consiguió el ascenso a Segunda. La temporada siguiente llegaría el éxtasis con la victoria por aquel recordado 0-5 en Albacete que les dio el ascenso a Primera. Aquel año, con 13 goles, Barbará se metió definitivamente a los todos los salmantinos en el bolsillo.

Supongo que este partido es especial para usted...

Especial no, especialísimo. En cuanto salió el calendario de Segunda división, lo primero que miré es cuándo nos tocaba viajar a Salamanca. No he perdido nunca el contacto con la ciudad, porque me escapo para allá cada verano que puedo porque en invierno es casi imposible dedicándote al fútbol. Fueron ocho años viviendo allí y tengo recuerdos imposibles de olvidar.

¿Qué espera del público de Salamanca?
Bueno, hace ya diez años que me marché y supongo que los aficionados más jovencitos no me recordarán casi. Pero yo sólo puedo tener palabras de agradecimiento para todos los aficionados y todos los salmantinos porque siempre me trataron fenomenal. Pasé momentos muy buenos en Salamanca y también alguno malo, como mi lesión, pero ahí también me apoyaron incondicionalmente.

¿Tiene algún recuerdo especialmente bueno de su paso por Salamanca?
En ocho años pasan muchas cosas. Recuerdo con especial ilusión el ascenso.Creo que el partido de Albacete lo debe recordar cualquier salmantino aficionado al fútbol. Tengo ese día grabado. También el primer año cuando ascendimos a Segunda fue bonito. La verdad es que era una gozada que la gente nos viera por la calle y nos diera las gracias por lo que hacíamos en el campo. La ciudad estaba volcada con el equipo y con su estilo de juego. Éramos un grupo espectacular en lo deportivo y en lo personal. Había muy buena gente en aquella época, pero también muy buenos futbolistas, porque si no no hubiéramos conseguido nada.

Algún momento malo le habrá quedado también...

Pues sólo tengo una espinita clavada y es no haber podido despedirme de la afición desde el campo. En principio yo pensaba quedarme un año más, pero luego tanto el club como yo decidimos que lo mejor era que me fuera y no pude decir adiós a la gente como yo hubiera querido. Es lo único malo que recuerdo de Salamanca.

¿Ahora qué Barça B nos vamos a encontrar?
La pena es que ninguno de los dos pasamos por nuestro mejor momento y estamos necesitados de victorias. Creo que ambos podríamos dar un espectáculo bonito porque los dos intentamos jugar al fútbol.
¿Cómo se entiende con Luis Enrique, habiendo sido además los dos futbolistas?
Muy bien. Luis Enrique se deja el alma en el campo como hacía como jugador. Estamos disfrutando mucho de este momento en un club que vive su mejor época.

Tienen una comunicación fluida con el primer equipo?
Sí claro, ésa es la filosofía. Con Guardiola hay un entendimiento total y me siento un privilegiado por ello porque además él es lo suficientemente valiente como para dar oportunidades a los chavales.