Villanueva visita el día 18 de marzo la mina de wolframio de Barruecopardo

Imagen de la antigua corta de la mina de Barruecopardo.

El consejero de Economía acude a conocer la explotación, que ha recibido hace unas semanas la licencia. La mina, que creará más de cien puestos de trabajo directo, recibirá una invesión de 50 millones en la puesta en marcha y 200 millones durante los primeros nueve años de funcionamiento.

Casi ocho años después de dar los primeros pasos y meses después de declararse lista para iniciar la explotación, la empresa que va a reabrir la mina de wolframio de Barruecopardo tiene previsto que el consejero de Economía de la Junta de Castilla y León, Tomás Villanueva, visite el proyecto. Una visita que puede significar el pistoletazo de salida para la puesta en funcionamiento de la explotación minera más de tres décadas después de su cierre. Algo que no se producirá, en todo caso, hasta finales de este año, cuando podrían comenzar los trabajos previos a la extracción del mineral.

 

La visita, prevista para el día 18 de marzo, servirá para dar a conocer al consejero las características de la nueva explotación, que se ha preparado de forma concienzuda durante los últimos ocho años por parte de Saloro, la empresa que la va a gestionar. Los últimos pasos se han estado dando en los últimos meses: en febrero de 2014 se dictó declaración de impacto ambiental; en diciembre de 2014 se modificaron las normas urbanísticas de Barruecopardo para permitir las edificaciones; y el pasado día 5 de febrero de 2015 se oficializó la licencia de explotación, concedida en noviembre.

 

Esquema de la explotación minera en Barruecopardo.

 

La explotación prevista se realizará a cielo abierto, como se hizo históricamente entre 1900 y 1982, a través de una corta que prevé extraer una porción del yacimiento de 1,1 millones de toneladas por año. La planta de tratamiento obtendrá unas tasas de recuperación del 78% del mineral total contenido en el yacimiento, produciendo un concentrado del 74,6% de scheelita (el mineral portador del wolframio) mediante procesamiento simple por gravedad. El proyecto minero prevé la creación de unos 110 puestos de trabajo directos y en torno a 150-200 indirectos.

 

Saloro invertirá casi 50 millones de euros en la puesta en marcha del proyecto y desembolsará unos 200 millones de euros en gastos durante la fase operativa (primeros 9 años) en su mayoría gastos de personal y suministro de servicios locales. Una vez puesto en marcha, el proyecto estará en disposición de producir entre el 10 y el 12% del wolframio mundial, no procedente de China, líder mundial de producción de este mineral, con el 85% de la cuota de mercado.