“Venía a por nosotros” señalan los amigos del fallecido en la Gran Vía

Segunda sesión. Los testigos aseguran que no golpearon al coche, que sólo le hicieron gestos para que parara.
E. G.

El turismo vino directamente hacia nosotros”, señalaron los amigos de la víctima Sergio N. S. J., y testigos de los hechos la madrugada del 24 de enero de 2009 cuando el imputado S. M. D. presuntamente arrolló al joven en la Gran Vía.

Los amigos que estuvieron con la víctima mortal la noche de los hechos en el establecimiento Dark’s reconocieron que salieron a la calzada cuando el vehículo Opel Astra de color rojo, conducido por el acusado, pasó hasta tres veces por el lugar de los hechos, pero argumentaron que no golpearon al vehículo, que lo único que hicieron fue pedirle que parara a través de gestos. Para los testigos propuestos por la acusación particular, la intención de S. M. D. esa noche era clara “venía a por nosotros, que es lo que hizo”.

Otros dos jóvenes, amigos también del fallecido, que salieron a la calzada –según los testimonios cuatro personas estaban en la carretera, la víctima y tres amigos–, aseguraron que su intención no fue increpar al vehículo, sino conseguir que sus amigos dejaran la calzada y se subieran a la acera.

El joven que protagonizó junto con la víctima el altercado en el servicio, reconoció que echaron las copas por encima a la que era novia del acusado. También aseguró que fuera del local lanzó una patada a S. M. D., que esquivó y éste le lanzó a su vez un puñetazo. Según su versión, la víctima “dio un cabezazo al acusado” y éste respondió con un “codazo”. En ese momento, el amigo de la víctima salió corriendo detrás del imputado, profiriendo insultos, –negó que le amenazaran con que le iban a matar–. “Yo iba con la intención de defender a mi amigo”, señaló el testigo. A la pregunta de la defensa acerca de la intención que tenía el grupo de la víctima de agredir al imputado, señaló que “a lo mejor sí. Para defender a mi amigo”, apostilló.

Entre los testigos declaró también la que fuera novia del imputado. Relató que la víctima mortal y un amigo le tiraron las copas encima y el fallecido le propinó una patada en el estómago. Momento que llamó al imputado. Indicó que el acusado “tenía miedo, quería marcharse. Salió huyendo porque le estaban pegando. Había mucha gente detrás de él y él estaba solo”.

La testigo declaró convencida de que el acusado pasó hasta en tres ocasiones por el lugar de los hechos para buscarla. Además, precisó que si “hubiera querido, los hubiera atropellado a todos en la primera pasada, no hubiera esperado tres vueltas”.

Por último indicó que si hubiera parado el turismo como le indicaban los oponentes “le hubieran pegado una paliza. Estaba solo y yo no podía defenderle. Los otros estaban muy agresivos”.

El responsable del local se limitó a relatar que los expulsó para evitar problemas, aunque señaló que en un momento que salió al exterior observó un contenedor en la calzada.

Otro de los testigos que declaró y que no tenía relación con ningún grupo aseguró que el acusado “esquivó en varias ocasiones a los que estaban en la carretera” y precisó que si “no se llevó a nadie antes fue porque los esquivaba”. Precisó que el fallecido y su amigo mostraron en los servicios un comportamiento “violento”.
“Me han arruinado la vida”
Los padres del acusado declararon que su hijo llegó al domicilio “muy asustado, llorando y destrozado”, diciendo “me han arruinado la vida”. Les pidió a sus padres que avisaran a la Policía. “Estaba muy preocupado por si le había pasado algo a su novia o si había atropellado a alguien”. En la vista el padre precisó que están recibiendo mensajes a través de internet con amenazas e insultos.

Por otra parte, durante la vista oral, la madre del fallecido, muy afectada, tuvo que ausentarse de la sala en varias ocasiones al escuchar los testimonios de los amigos de Sergio N. S. J., acerca de cómo ocurrió el atropello.

Las sesiones continúan hoy con los informes periciales y las conclusiones de cada una de las partes.