Veinte años de cárcel para el hombre que asesinó a su pareja de diez puñaladas

Madrid. El acusado, un boliviano sin residencia, aceptó la pena por matar a su compratriota. Amigos. Afirman que era él quien sufría los malos tratos
agencias
El hombre juzgado ayer por matar en febrero de 2008 a su pareja, a la que asestó diez puñaladas en el domicilio que ambos compartían en el barrio de Embajadores, aceptó el acuerdo de conformidad de las partes por el que se le impuso la pena de 20 años de cárcel, tal y como solicitaba el fiscal. Néstor Wilfredo V.S., de nacionalidad boliviana y sin residencia legal en España, fue condenado por un delito de asesinato y dos de malos tratos, por los que se le impusieron dieciocho y dos años de prisión, respectivamente.

A través de su abogada, mostró en la Audiencia Provincial su arrepentimiento por dar muerte a Laura M.I. y pidió perdón a los padres de la víctima, a los que no podrá acercarse durante los próximos 25 años y a quienes deberá indemnizar con 300.000 euros.

Recién llegados de Bolivia, país también de origen de la fallecida, sus padres señalaron que aceptaban la justicia española y que la condena impuesta les daba “igual” porque lo que de verdad querían lo habían perdido “definitivamente”.

Los padres no perdonan
“El corazón de madre nunca se va a llenar, la muerte de Laura va a perdurar”, afirmó sollozando su progenitora, mientras que el padre destacó lo buena estudiante que era, ya que tenía la licenciatura de Económicas y en Madrid se encontraba realizando un máster y trabajaba como becaria en un banco.

Teodoro mostró una foto de su hija, asesinada a los 22 años de edad y aseguró que aunque el acusado estuviera en la cárcel “100 años”, “uno nunca está conforme porque ella está muerta, no existe”. “Nosotros como hombres no podemos perdonar, Dios verá”, añadió.

Laura M.I. nunca había dicho a su familia que tenía pareja estable, “sólo dijo que tenía un paisano que de vez en cuando le acompañaba pero no como enamorado”, comentó el padre, que confesó que de saber que era maltratada hubiera venido a España a ayudarla.

Un arrebato
Por su parte, a la salida de la Audiencia Provincial, una decena de amigos del procesado que acudieron a la vista oral afirmaron a la prensa que condenaban la muerte de la joven pero que era Néstor Wilfredo el que sufría los malos tratos de ella. “Los hombres somos incapaces de denunciar a las mujeres y si nos golpean e insultan aguantamos”, comentó uno de sus amigos, que señaló que la muerte de Laura M.I. se debió a “un arrebato”.