Varios bares de copas recurrirán la decisión del Ayuntamiento de embargarles la caja

El alcalde de Salamanca y el jefe de la Policía Local.

Los propietarios de varios de los locales en los que la Policía Local ha requisado la recaudación recurrirán a los juzgados porque se les embargan cantidades por multas también recurridas. La requisa se hizo con una orden del OAGER y por vía ejecutiva por no poder embargar bienes.

Varios de los empresarios afectados por la decisión del Ayuntamiento de Salamanca de requisar la recaudación de la caja de la noche del jueves para cobrarse una deuda van a recurrir esta inédita actuación ante los juzgados. El motivo es que consideran que las deudas que se les reclaman corresponden a multas que están judicializadas por actuaciones anteriores relacionadas con el control de la oferta de alcohol a bajo precio.

 

Según las fuentes consultadas por este medio, serían un total de siete los locales de ocio nocturno afectados por la operación de la Policía Local que tuvo lugar en la madrugada del jueves al viernes y varios de ellos han decidido recurrir porque consideran ilegal esta manera de actuar. Pasadas las tres de la madrugada, cerca de la hora de cierre autorizada, varias patrullas (por encima de una docena de agentes) se personaron en locales en varias localizaciones con una diligencia de embargo autorizada por la unidad de recaudación del OAGER y firmada por el recaudador ejecutivo. Los integrantes del operativo pertenecerían al polémico Grupo SIETE, reforzados con algún agente más; esta unidad especial tiene entre sus funciones vigilar el cumplimiento de las normas sobre venta de alcohol en los locales nocturnos.

 

Según el OAGER, estos establecimientos mantienen deudas con este organismo. Ante esta situación, se ha decidido utilizar esta modalidad de apremio hasta ahora inédita, según la documentación que obra en poder de este medio, por el hecho de no haber pagado en el período voluntario y no haber encontrado el organismo bienes embargables; lo normal es que, ante impagos, se proceda a intervenir la cantidad de la multa en una cuenta corriente, como se hace con las sanciones de tráfico, por ejemplo.

 

La orden con la que se presentaron los agentes, vestidos de uniforme y con el arma reglamentaria según las fuentes consultadas, declara embargadas las cantidades en efectivo que pudieran encontrar los agentes en la caja de los locales. La actuación se puede recurrir, pero eso no evita que se lleve a cabo, motivo por el cual se recurrió a este modo de cobro por vía ejecutiva tan poco frecuente.