Varias empresas asumen las obras del último edificio del Parque Científico para poder instalarse

(Foto: http://pcs.usal.es)

La Usal consigue que empresas interesadas en instalarse en el Parque Científico financien la conclusión del edificio M4 que la quiebra de la fundación de Mariano Rodríguez dejó sin terminar.

La Universidad de Salamanca podrá afrontar la finalización del último edificio del Parque Científico, el M4, que quedó inconcluso con la quiebra del proyecto de la Fundación Nido de Mariano Rodríguez y que amenazaba con ser un problema para las cuentas del parque y de la propia institución. La solución la ha encontrado con la entrada de nuevas empresas en el complejo, que alberga ya casi 800 trabajadores y medio centenar de firmas, y que podrá seguir creciendo en los próximos meses.

 

Ni la Usal ni la Fundación del Parque Científico, su nueva titular desde marzo, están en condiciones de afrontar una inversión de este calado sin perjudicar el delicado estado de sus cuentas. La alternativa ha sido ofrecer el uso del enclave a empresas interesadas en hacerse un sitio en el entorno del parque tecnológico de la Usal. Según el vicerrector de Investigación y Transferencia, Juan Manuel Corchado, ya hay una empresa que se ha comprometido a hacerse cargo de una parte de la inversión necesaria para finalizar el edificio y también hay conversaciones con una segunda; entre ambas financiarían la obra por completo y a cambio se quedarían en el edificio como sede de sus actividades.

 

Cuando en marzo la Usal decidió recuperar el edificio M4, surgió la incógnita de cómo se iba a resolver la situación de una obra que había quedado a medias. Según fuentes de la Usal, el proyecto tiene pendientes, al menos, tres millones de euros de inversión hasta dar por concluído el edificio. La fundación que se hizo con los derechos de construcción y sobre el suelo donde se asienta el edificio, la Nido Mariano Rodríguez, entró en liquidación y está disuelta, y dejó sin terminar el edificio, a pesar de que tenía una importante subvención ministerial. 

 

 

LA AMPLIACIÓN, EN CARTERA

 

Hace unos meses el vicerrector de Investigación y Transferencia ya anunció que la Usal tenía planes para ampliar el Parque Científico aprovechando que dispone de 20.000 metros cuadrados. El espacio disponible en edificios está prácticamente al 100% de ocupación, más con las perspectivas de finalizar y poner en servicio el edificio M4. Así que la llegada de nuevas empresas determinará si la Usal y el parque dan el paso de seguir construyendo, aunque los responsables del parque son conscientes de que el ritmo de llegada de nuevas empresas será más pausado. Con todo, la expansión actual de Indra y el desarrollo de los planes de UST pueden hacerlo necesario en un futuro.

 

En la actualidad, el Parque Científico de la Usal puede ofrecer varias alternativas, fundamentalmente, suelo tecnológico en edificios que son o bien de laboratorios o más adecuados para empresas relacionadas con las tecnologías de la información; y dos centros de investigación y espacios de laboratorio. Sin embargo, la universidad cuenta con mucho terreno para poder atraer empresas que necesiten naves propias o instalaciones concretas enfocadas a fases como la fabricación o la investigación, posteriores a la de puesta en marcha o desarrollo de la idea. 

 

El vicerrector de Investigación y Transferencia, Juan Manuel Corchado.

 

 

"Hasta ahora, ha sido un gasto el parque que ha asumido la Universidad a base de hacer inversiones y que una vez hechas, ahora, gracias al esfuerzo que ha hecho el equipo rectoral va a dejar de ser un lastre económico y va a empezar a ser un elemento dinamizador de la investigación y de la economía, más que un problema". Así analizaba hace unos meses la situación Juan Manuel Corchado, máximo responsable de las estrategias de la institución en investigación y desarrollo. De hecho, el parque es de los pocos que, según la Usal, no pierde dinero y sigue creciendo.

 

"Espacio tenemos mucho, construir más desde la Universidad es algo que tenemos que sopesar en función de cómo evolucione la economía, la demanda y el plan estratégico", asegura Corchado, que apunta hacia el desarrollo hacia empresas que requieran de instalaciones propias y se puedan radicar en parcelas del parque científico, más allá de usar los edificios ya operativos como hacen las iniciativas más jóvenes.

 

 

Cualquier empresa que venga aquí y quiera trabajar con grupos de investigación de la Usal será bienvenida", asegura el vicerrector, que se marca como objetivo para las nuevas incoporaciones para el parque "empresas que se dediquen a la investigación y a la innovación". "Tenemos que acoger a todas las que quieran trabajar con innovación", asegura. Además, considera imprescindible "dejar sitio a nuestros emprendedores e impulsar mecanismos que faciliten la creación de empresas por parte del profesorado de la universidad".