Valencia retira a Franco los honores que el Ayuntamiento de Salamanca se empeña en mantener

La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá. Foto: EP

El Ayuntamiento de Rita Barberá acuerda retirar la medalla de oro de la ciudad concedida al dictador en 1942. Mientras tanto, Fernández Mañueco se resiste a eliminar el medallón de la Plaza Mayor y a dejar explícitamente sin valor los títulos de alcalde honorario y medalla de oro.

El Ayuntamiento de Salamanca se está quedando solo en su empeño por no cumplir la denominada ley de memoria histórica. Y eso a pesar de que cada vez más, y desde sus propias filas, hay más instituciones que se están rindiendo a la evidencia de que la ley es igual para todos. Una de las frases con las que el PP insiste en las últimas semanas y que también repite Fernández Mañueco, pero solo para aquellas cuestiones en las que el argumentario lo indica.

 

Fuera de ahí la realidad es que el Ayuntamiento de Salamanca, hoy por hoy, se niega a aplicar la normativa vigente. Y que lejos de reconsiderar la situación está dispuesto, al menos con Fernández Mañueco al frente, a llegar a los tribunales y arriesgarse a que sea la justicia la que obligue al consistorio en una cuestión concreta, la retirada del medallón de Franco en uno de los pabellones de la Plaza Mayor. Justo ahora que muchos consistorios que están cumpliendo la ley.

 

El último ha sido el Ayuntamiento de Valencia, presidido por un cargo relevante del PP, su alcaldesa Rita Barberá. Ha acordado este lunes  retirar a Francisco Franco la Medalla de Oro de la ciudad que le concedió en 1942. Esta decisión se ha adoptado a partir de la moción conjunta presentada por los grupos de la oposición en el consistorio -PSPV, Compromís y EU- para solicitar que la distinción entregada al dictador quedara sin efecto. El acuerdo se ha adoptado por unanimidad en la comisión de cultura, lo que incluye el apoyo del grupo del PP, y después de que el equipo de Gobierno asumiera que debía hacerse por este cauce. Hace unas semanas los populares recnocieron que no tenían ningún inconveniente en retirar al dictador una distinción que se le otorgó en 1942. La decisión llega siete años después de que se aprobara la ley que ordena eliminar monumentos, nombres de calle y distinciones alusivos al exjefe del Estado.

 

Sin embargo, el Ayuntamiento de Salamanca no parece darse por aludido y mantiene uno de los signos más visibles del régimen franquista en la ciudad: el medallón dedicado a Franco en la Plaza Mayor. El medallón se colocó en 1937 en el pabellón de los reyes y forma parte de una colección de distinciones al dictador que ha ido apagándose con el tiempo, pero que todavía conserva en Salamanca. Objeto frecuente de gamberradas en fechas señaladas, una denuncia de IU va a llevar la cuestión a los tribunales el próximo verano.

 

De momento, el equipo de Gobierno de Fernández Mañueco no parece dispuesto a cumplir esta parte de la ley y se prepara para oponerse alegando la condición patrimonial del monumento, un posible daño a su integridad y la salvedad que hace la ley para estos casos. Los denunciantes consideran que no se produciría tal daño porque el elemento no es parte estructural de la Plaza Mayor, sino intercambiable, como demuestra el hecho de que a lo largo de la historia se han tallado e instalado otros medallones.

 

En cuanto a los honores, el PSOE ya pidió en el pasado que se le retirara la condición de alcalde honorario y medalla de oro, pero tras negarse el PP a aceptar varias mociones, se zanjó la cuestión explicando que existían acuerdos de pleno para que el puesto de alcalde honorario fuera de manera perpetua para el Rey de España; y alegando que el honor de ser medalla de oro de la ciudad se extingue con la muerte del personaje. Sin embargo, no se ha producido la retirada explícita, vía acuerdo en el pleno en el que se refleje exactamente la decisión.