UPyD lamenta que la Junta de CyL prefiera potenciar diputaciones a fortalecer municipios

Rafael Delgado

La formación magenta muestra su preocupación por el riesgo de que la Ley de Administraciones Públicas del Gobierno nacional invalide todo el proceso. El responsable de la Gestora de UPyD en Castilla y León, Rafael Delgado, insiste en que “la Junta no puede gobernar de espaldas a los ciudadanos”

Unión Progreso y Democracia en Castilla y León critica que el Gobierno regional prefiera potenciar las Diputaciones Provinciales en lugar de fortalecer los municipios, tal como se desprende de la Ley de Ordenación, Servicios y Gobierno del territorio que aprobó ayer el Consejo de Gobierno de la Junta castellanoleonesa.

 

Según la formación magenta, esta nueva ordenación, pese a acertar en el diagnóstico (duplicidades, micromunicipalismo, escasa eficiencia y sobrecoste) no soluciona otros problemas de base: la preponderancia de instituciones sin elección directa de los ciudadanos, la falta de financiación para los municipios, la incapacidad para fijar población y para asegurar el desarrollo económico y social.

 

UPyD  también muestra su preocupación por la falta de coordinación entre los proyectos del Gobierno nacional y regional pese a pertenecer al mismo partido político y pecar de los mismos errores. Existe el riesgo de que la norma que apruebe el Ejecutivo en última instancia invalide el trabajo realizado y que esta reestructuración se convierta en un proyecto más de los que han abordado esta situación a lo largo de los últimos treinta años.

 

El coordinador territorial en funciones, Rafael Delgado, lamenta que la Junta no esté dando los pasos adecuados para ordenar el territorio e insiste en que no se puede gobernar de espaldas a los ciudadanos: “La Junta y el principal partido de la oposición confunden municipalismo con mantener el poder en sus municipios”. Prueba de ello”, continúa “es que se han molestado más en explicar a sus alcaldes el proyecto que a los ciudadanos y se ha excluido a los otros partidos de la oposición y a los colectivos afectados en la Mesa de Ordenación”.

 

Por su parte, UPyD apuesta una ordenación territorial centrada en los servicios a los ciudadanos y la mejora de la calidad democrática. Por ello, propone suprimir las Diputaciones y  las mancomunidades, que escapan del control de los ciudadanos y mantener sólo tres niveles administrativos: Ayuntamientos, Comunidades Autónomas y Gobierno central.

 

Asimismo, plantea fusionar municipios bajo los criterios de eficacia, cercanía, desarrollo económico y sin merma de los servicios básicos, en especial, los referidos a la Sanidad y a la Educación. Como resultado, se conformarían 77 Ayuntamientos en lugar de los 2.248 actuales y se obtendría un ahorro mínimo de 310 millones de euros.