Unicaja cierra hoy la última oportunidad para acudir al canje

Sede histórica de Caja Duero en Salamanca.

La prórroga establecida para viernes, lunes y martes culmina hoy el proceso al que un 40% de preferentistas ha dado la espalda, y que Ceiss intentó arreglar con una última oferta que fue rechazada por el FROB y la entidad malagueña.

El proceso para la fusión de Ceiss y Unicaja da hoy un nuevo paso con el fin de la prórroga establecida por la entidad malagueña para acudir al canje. Establecida el pasado martes, cuando el FROB remató la letra pequeña de la operación, estaba vigente para el viernes pasado, lunes y martes de esta semana. Se trata de la última llamada para los preferentistas, una tentación para aquellos que no han aceptado, un último intento de captar su plácet ahora que parece que no hay vuelta atrás.

 

Sin embargo, no parece que los preferentistas estén por la labor. Según Unicaja, el proceso ha logrado la aceptación del 99,16 por ciento de las acciones de banco Ceiss en manos de inversores privados e institucionales, el canal de los mayoristas, que han disfrutado de mejores condiciones y que reciben acciones de Unicaja por sus acciones de Ceiss; esto supone que, inmediatamente, disfrutarán de la posibilidad de negociarlas en Bolsa y también de un rendimiento mayor.

 

Por contra, no se ha cumplido la condición de aceptación mínima del conjunto de los valores, ya que se ha alcanzado un 60,66% de dicho conjunto de acciones y bonos necesaria y contingentemente convertibles de Banco Ceiss. Es decir, que un alto porcentaje de los preferentistas dio la espalda al canje confiando en la vía judicial. Aceptar las condiciones de Unicaja no solo implicaba una elevada quita sobre el valor inicial de sus 'inversiones', ya que muchos pierden hasta el 71% de lo que vieron atrapado en estos productos mal comercializados; sino que además obligaba a renunciar a la vía judicial si se quería acceder al canje, ya fuera por la vía del mecanismo de acompañamiento del FROB o aceptando directamente la oferta de Unicaja.

 

Sin embargo, esta situación pudo dar un giro hace ahora una semana. Fue la noche del 29 de enero cuando la suerte de los preferentistas pudo cambiar y, quizás, la de la operación, que podría haber obtenido un amplio reconocimiento. En la madrugada del 28 al 29 de enero, Unicaja daba a conocer los datos del canje, finalizado el 20 de enero anterior, y sus condiciones para afrontar la fusión: la principal, el límite del 31 de marzo para cerrarla o desestimarla definitivamente.

 

En el suplemento consiguiente al folleto de oferta se apuntaba que Unicaja renunciaba a captar ese 75% de capital que se había fijado como mínimo, se fijaba la participación en el pago de compensaciones a los preferentistas que habían ganado sus pleitos en los juzgados (el 71% lo paga el FROB) y otros datos. Sin embargo, esa misma madrugada del día 28 al 29, y tras la reunión de sus órganos, Ceiss lanzaba un  hecho relevante que generaba un gran revuelo y que fue retirado a los pocos minutos.

 

UN CANJE CON OPCIÓN DE ACUDIR A LOS JUZGADOS

 

En ese hecho, la extinta Caja Duero-España diseñaba la que era su solución para los preferentistas, bastante diferente a la que marcaban Unicaja y el FROB. A grandes rasgos, Ceiss abría el canje a los preferentistas por el mismo plazo extra de tres días que hoy acaba, pero lo hacía permitiendo dejar la vía judicial abierta. Así, y a tenor de la literalidad a la que este medio ha tenido acceso, el FROB se obliga a comprar los bonos de Ceiss entregados a los preferentistas en el caso de que exista sentencia judicial, de que se haya participado en un arbitraje o de que existan justificaciones para pensar que los tribunales fallarían en contra de Ceiss en casos de demanda. Además, la entidad se otorga libertad para asumir acuerdos que hagan posible esta salida.

 

Esto dejaba prácticamente igual a los preferentistas que habían aceptado el canje y a los que no, que acudirían al intercambio de sus bonos (valorados a 0,28813 euros/unidad) pudiendo reservarse la denuncia judicial, una situación totalmente opuesta a la obligatoriedad de renuciar a los juzgados con condición sine qua non para acudir al canje.

 

Sin embargo, esta salida fue descartada por Unicaja y FROB, motivo por el cual el hecho relevante publicado por Ceiss con las condiciones descritas fue retirado casi de inmediato. No es la primera vez que esto ocurre, porque en su día Ceiss ya propuso compensar en metálico a los titulares de preferentes, pero finalmente el regulador impuso su criterio y entregó a los preferentistas bonos convertibles a cambio de las preferentes, con una quita de entre el 20 y el 60%.