Unas 800.000 personas padecen tartamudez en España, un trastorno estigmatizado a nivel social y laboral

Unas 800.000 personas padecen tartamudez en España, un trastorno estigmatizado tanto a nivel social y laboral que provoca que los afectados tengan "ansiedad y crisis de pánico" a la hora de mantener conversaciones, según ha asegurado a Europa Press el presidente de la Fundación Española de la Tartamudez, Adolfo Sánchez.



MADRID, 16 (EUROPA PRESS)



A pesar de que todavía no se conocen cuáles son las causas que provocan su aparición, los expertos aseguran que existe una predisposición genética a padecerlo. En este sentido, son los hombres los que más suelen tener tartamudez, sufriéndola cuatro varones por cada una mujer.

Ahora bien, según ha explicado Sánchez, la tartamudez está relacionada con determinados aspectos neurológicos debido a que afecta al habla, facultad alojada en el hemisferio izquierdo. Por este motivo, ha proseguido, muchos tartamudos tienen un mayor desarrollo --alrededor del 2 por ciento-- del hemisferio derecho respecto a otras personas y, por consiguiente, de la inteligencia.

Sin embargo, y pese a que se ha demostrado científicamente que estas personas no sufren un deterioro de su inteligencia como consecuencia de este trastorno, el presidente de la asociación ha denunciado el "maltrato" y el "suicidio social" que significa padecerlo dado que "muchas de estas personas" se ven abocadas a la marginación laboral y social.

"La tartamudez es un suicidio social porque los pacientes no suelen interrelacionarse con la gente por el miedo y por el pánico que les produce no poder mantener una conversación fluida. Además, se da la circunstancia de que generalmente son personas preparadísimas que no acceden a los puestos de trabajo por esta incapacidad en el habla", ha explicado Sánchez.

IMPORTANCIA DE LA DETECCIÓN PRECOZ

Por otra parte, la especialista en tartamudez de la Asociación Española de Logopedia, Foniatría y Audiología, Alicia Fernández-Zúñiga, ha asegurado, en declaraciones a Europa Press, que si se diagnostica a tiempo puede corregirse y, prácticamente, desaparecer. Además, ha explicado que cuando cantan o hablan bajo no se suelen trabar en las palabras.

Y es que, la tartamudez comienza a manifestarse a partir de los 3 y 4 años, etapa en la que es "esencial" abordar la patología a tiempo a través de una atención temprana y preventiva. Asimismo, durante la adolescencia se suelen seguir produciendo estas dificultades en el habla necesitando ya unos tratamientos más complejos dado que ya se suele necesitar ayuda psicológica para hacer frente al problema.

En este sentido, la experta ha informado de que más del 80 por ciento de los casos que son tratados al comienzo de este trastorno se solucionan, frente al 33 por ciento de los que las terapias han comenzado en la adolescencia o en la edad adulta. No obstante, siempre existe la posibilidad de que se produzcan algún tipo de recaídas aunque estas serán mínimas conforme el tratamiento recibido.

"Es básica la detención precoz y por eso es primordial que en la escuela se haga la atención oportuna y que los pediatras lo conozcan y no la confundan con los problemas típicos del aprendizaje", ha señalado el presidente de la Fundación. Estas declaraciones han sido corroboradas por la experta en logopedia quien ha asegurado que, "lamentablemente", los profesionales sanitarios no conocen en qué consiste y cómo se trata la tartamudez.

DEJAR HABLAR, TRANSMITIR TRANQUILIDAD Y NO CORREGIRLES

Por último, ambos expertos han criticado la forma en la que la sociedad tiende a interactuar con estos pacientes dado que, según han informado, suelen meterles prisa al hablar, les corrigen, terminan sus frases y les presionan porque creen que se traba por vaguería o por nerviosismo.

En este sentido, han pedido tanto a los padres de los niños tartamudos como al resto de la sociedad que les dejen hablar, les transmitan tranquilidad, no le corrijan y, "lo más importante", que se fijen en el contenido de lo que está diciendo y no en la forma en la que lo está diciendo.

Por todos estos motivos, el presidente de la Fundación ha informado de que el próximo día 24 de abril va a comparecer en el Congreso de los Diputados para exigir al Gobierno que promueva campañas para concienciar a la sociedad sobre este trastorno y para que, además, las personas con tartamudez dejen de ser un "motivo de mofa" en algunas televisiones.