Una vallisoletana identificada por la Policía Nacional de Ávila como la "estafadora del 807"

Foto: E.P.

La mujer, identificada como E.R.A., de 38 años, natural y vecina de Valladolid, engañaba a sus víctimas con la promesa de obtener trabajo en una cadena nacional de supermercados a través de llamadas que eran derivadas a un 807, donde se les cobrara 1,30 euros por minuto, y éstas solían alargarse media hora.

Agentes de Policía Nacional de la Comisaría de Ávila han identificado a E.R.A., mujer de 38 años, natural y residente en Valladolid, como autora de numerosos delitos de estafa. La estafadora engañaba a sus víctimas con la promesa de obtener trabajo en una cadena nacional de supermercados.

 

Las investigaciones comenzaron a mediados de diciembre del año pasado, cuando un joven abulense se personó en la Oficina de Denuncias de la Comisaría de Policía para interponer una denuncia ya que se consideraba engañado.

 

Este joven denunciaba que buscando trabajo accedió a una web de ofertas de empleo, donde encontró una entrada en la que se ofrecían puestos de trabajo en una conocida cadena nacional de supermercados. Interesado por la oportunidad llamó al móvil que allí figuraba, desde el que le derivaron a un 807 donde le tuvieron más de 20 minutos en una supuesta entrevista de empleo. Por la llamada le cobraron 35 euros y por supuesto nunca le dieron ningún trabajo.

 

Las gestiones policiales para el esclarecimiento de los hechos permitieron identificar a la autora, la cual es administradora única de la empresa HELBIK 2014 S.L., a cuyo nombre figuran los teléfonos usados.

 

Su modus operandi consistía en ofrecer entrevistas de trabajo fingidas para conseguir un supuesto empleo. Una vez que la víctima “picaba” y llamaba al teléfono del anuncio, le derivaba a un número telefónico 807 donde la tarifa es de 1,30 euros el minuto. Las llamadas no duraban más de 30 minutos, por lo que los perjuicios económicos causados a las víctimas no son altos, no superando nunca los 50 euros, motivo por el que la mayoría de las víctimas no presentan denuncia, permitiendo de este modo a la delincuente obtener muchos beneficios, dado el alto número de personas estafadas, con un mínimo riesgo. El dinero obtenido era ingresado en diversas cuentas bancarias a su nombre o al de familiares, incluso menores de edad.

 

Toda la investigación realizada, junto con las pruebas obtenidas, han sido puestas a disposición de la autoridad judicial.