Una treintena de exaltados insultan a jugadores y ensucian la impecable imagen del resto de la afición

El ambiente en el Helmántico fue frío y solo terminó de estallar con el cambio de De la Nava en el minuto 89. Balta fue el centro de sus críticas
¿Cómo estuvo la afición salmantina en una jornada tan complicada?

Lo cierto es que el poco público que se acercó al estadio salmantino (apenas 3.900 personas) estuvo muy correcto. Pitaron a los jugadores al salir, pero animaron durante el choque, si bien el ambiente no fue desde luego el de las grandes citas. Era de esperar. Los espectadores charros solo acabaron por estallar cuando en el minuto 89 Balta dio entrada en el campo al canterano Carlos de la Nava, cuando ya poco se podía hacer.

Frío ambiente en El Helmántico y mucha pasividad, especialmente al conocer las alineaciones por la megafonía, echando de menos la intensidad de otras veces. Y entonces, llegó el momento del primer juicio de los aficionados con la salida de los jugadores al terreno de juego y el veredicto fue el siguiente: pitada mayoritaria y algún aplauso aislado como recibimiento para una semana difícil. Eso sí, el Fondo Joven siguió en su empeño de no abandonar al equipo.

Posteriormente, le tocó el turno a Balta y… también se llevó algún que otro reproche de una afición cansada de los malos resultados. Y en mitad del partido, la gente tiró de ironía gritando: ¡Balta selección, Balta selección, Balta selección! En el transcurso del choque, el público se mostró indiferente con más pitos que aplausos pero con un Fondo Joven entregado al equipo.

Pero ya bien entrada la segunda mitad, llegó lo ‘bueno’ y la ira de la afición cayó sobre todos los estamentos del club: ¡Balta vete ya! y ¡Directiva dimisión! ¡Iros de fiesta cabrones, iros de fiesta! ¡Jugadores mercenarios!

La pitada final quizá fue menos intensa de lo esperado; fue mayor cuando llegó el cambio de Carlos de la Nava en el minuto 89. Eso desató a la afición.

Sin embargo, lo peor llegó al final del encuentro, cuando una treintena de 'ultras' exaltados se quedaron junto a los coches de los jugadores y comenzaron a insultar incluso a las novias de algunos de ellos que se encontraban en esa zona. Los periodistas también recibieron insultos y cuando salieron los jugadores llegó lo peor. Finalmente, la Policía tuvo que acompañar a alguno de ellos a su coche, que era inmediatamente rodeado por estas personas hasta que lograban arrancar y salir. Los aficionados allí congregados se exaltaron aún más con la salida de Sito Castro, Jonay y Muñoz, aunque prácticamente todos fueron insultados salvo Andrés y los canteranos.