Una segunda pesquera ¿para reescribir la historia?

La rotura de la pesquera de Tejares ha propiciado la aparición de lo que parece un segundo azud que se ha datado inicialmente en el siglo XVI. Le 'disputaría' el honor del nacimiento literario del Lazarillo de Tormes.

La aparición de lo que podría ser una nueva pesquera, más antigua, pero peor conservada que la conocida de Tejares, aporta tintes históricos a la decisión que se debe tomar en los próximos tiempos. Porque derribar esta estructura puede obligar a revisar la historia.

 

De todos es conocido que el pícaro Lázaro de Tormes sitúa su nacimiento en la «aldea de Tejares, dentro del río Tormes», donde su padre era el encargado de «una molienda de una aceña que está ribera de aquel río, en el cual fue molinero». Como es sabido, un azud o pesquera servía para encauzar un río hacia un punto donde se aprovechaba su fuerza para mover la maquinaria de un molino. Esto ha otorgado a la pesquera de Tejares el histórico papel de cuna de uno de los personajes más importantes de la literatura española y universal, ya que en ese punto señala su nacimiento quien, de manera autobiográfica, narra las venturas y desventuras de un niño.

 

La obra está fechada en el siglo XVI, sus primeras ediciones conocidas datan de 1554. En cuanto a la pesquera de Tejares, se cita en una obra de catastro de 1750 y otro autor lo incluye en un plano en 1804, con lo que es segura su presencia en el siglo XVIII, aunque no se sabe si es anterior. Y aquí es donde empieza la disputa por el honorífico título de lugar de nacimiento del Lazarillo.

 

 

La bajada del agua por su reciente rotura ha permitido estudiar su estado y construcción. Aquí es donde ha surgido un elemento sorpresa: han aflorado indicios de otra estructura, una pesquera o azud frente a Huerta Otea. De momento, lo que han emergido son restos de una estructura que podría haber estado vinculada a una aceña. Según el informe del arqueólogo municipal, no tiene mucho alzada y fue abandonada hace tiempo, con lo que la corriente ha arrastrado buena parte de sus materiales. Mide unos 175 metros en tres tramos y atraviesa todo el cauce del Tormes, uniendo las orillas a través de un islote.

 

El arqueólogo no descarta que sea una construcción que aparece en un dibujo de 1570, lo que dataría el azud en el siglo XVI, vinculada a dos aceñas en Salas Bajas o Huerta Otea; admite también la posibilidad de que este azud no tenga nada que ver con esas construcciones. Su construcción es similar en técnica y materiales con la pesquera ya conocida. La segunda pesquera encontrada, entonces, también pudo ser el escenario en el que la imaginación de su indeterminado autor situó el nacimiento de Lázaro de Tormes.