Una pareja resulta herida en los encierros, el marido de gravedad

Estado grave. El hombre, un vecino de Barcelona, que pasaba sus vacaciones en Castillejo de Azaba, ha sufrido dos cornadas y su vida corre peligro. Más percances. Otro varón fue embestido por un cabestro
EFE

Un matrimonio fue cogido ayer por uno de los toros del segundo encierro de las fiestas de Fuenteguinaldo y el marido, tras ser intervenido en la enfermería, fue trasladado en helicóptero al hospital de Salamanca con pronóstico muy grave, ya que su vida corre peligro.

El suceso se ha desencadenado en la calle de Las Escuelas, dentro del recorrido urbano, donde el último de los cinco toros del encierro corneó a un hombre vecino de Barcelona, Francisco R. P., de 56 años.

Cuando su esposa, Ana María S., se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo, acudió a socorrer a su marido y también fue embestida, aunque no recibió ninguna cornada, salvo un fuerte golpe en un gemelo, tras ser volteada hasta en tres ocasiones.

Después de ser intervenido de urgencia el marido, el médico de la enfermería, Enrique Crespo, informó a Efe de que el hombre “ingresó en la enfermería con un shock de tipo ‘volémico’, muy grave y con 4 de tensión”, aunque más tarde lograron estabilizarlo, después de casi hora y media.

El hombre sufrió dos cornadas: la más grave le atravesó el muslo izquierdo y la segunda le ocasionó “lesiones musculares muy graves en el gemelo derecho”.

Según Crespo, “el cuerno del toro ha entrado por la cara posterior del muslo izquierdo, ha atravesado todo el muslo, ha llegado a la cara interna, le ha provocado lesiones en los isquiotibiales y tiene rotura de vena y arteria femoral”.

En la enfermería no le intervinieron en la zona herida del gemelo y fue trasladado al Hospital Clínico Universitario de Salamanca, “para que le hagan una cirugía vascular”.

De momento, corre peligro la vida de este herido y, según el cirujano, “si se llega a trasladar a Ciudad Rodrigo”, a 20 kilómetros de Fuenteguinaldo, “no hubiera llegado con vida”.

El matrimonio residía estos días en la localidad de Castillejo de Azaba, pueblo próximo a Fuenteguinaldo y pedanía de Puebla de Azaba, de donde es natural la mujer y al que suelen ir todos los verano para pasar unos días de vacaciones.

Encierro alocado y peligroso
Por otra parte, un vecino de Fuenteguinaldo, José María Martín, también fue embestido por un cabestro en la plaza de La Botica, casi al final del recorrido, por lo que tuvo que recibir cuatro puntos de sutura.

Además, el caballo de un jinete que había venido desde Moraleja (Cáceres) a participar en el encierro también fue corneado.

En el encierro se corrieron cinco toros de la ganadería salmantina de Ortiz Urbina. Los caballistas sólo lograron llegar con dos toros hasta la plaza, mientras que el resto servía de diversión a cientos de corredores a pie que los citaban una y otra vez.