Una pareja de 24 y 25 años aparece muerta en su domicilio

Jérez de la Frontera. Fue la madre de él quien encontró por la mañana en la casa los dos cadáveres.
Agencias / M. S. B.

La joven pareja fallecida en su domicilio de Jerez de la Frontera, en la provincia de Cádiz, de 25 y 24 años, había regresado recientemente a la ciudad gaditana para trabajar después de permanecer durante algún tiempo en Galicia, según aseguraron ayer testigos cercanos a los fallecidos.

Según ha explicado una de las vecinas de la pareja, los jóvenes se habían instalado en el domicilio de la madre del varón después de recibir una oferta de trabajo en la zona, por ello habían regresado tras unos meses fuera del municipio de Jerez de la Frontera.

Fue la madre de él y dueña del domicilio donde ocurrieron los hechos, quien encontró los cadáveres en el interior de la vivienda, tras lo cual alertó de los hechos a esta vecina, que la asistió en un primer momento del shock causado por la tragedia. Al parecer, la chica se encontraba tendida dentro de la bañera, mientras que el joven yacía en el suelo del salón.

La misma testigo presencial de los hechos ha negado que la vivienda oliera a gas, a pesar de que una de las hipótesis en la que trabaja la investigación del caso es que la muerte de los jóvenes se produjera precisamente por la mala combustión de un calefactor.

La ausencia del olor a gas podría deberse, según ha apuntado otro vecino de los fallecidos, a que los hechos se hubieran producido a primeras horas de la mañana, ya que le extrañó no encontrarse al chico fallecido camino de su nuevo trabajo.

De hecho, según testigos presenciales, el vehículo del joven permaneció estacionado ante el domicilio durante toda la mañana de ayer, como apuntaron fuentes cercanas a la pareja.

Los vecinos de la zona que fueron consultados admitieron que no tenían demasiado contacto con la pareja fallecida, ya que se habían instalado en la zona recientemente, pero que sí que eran de trato agradable y al parecer, no tenían problemas domésticos. Motivo por el que en un primer momento se ha descartado la violencia de género como causa de las muertes de los jóvenes, por lo que la via de investigación principal de la Policía es la intoxicación, a falta de pruebas que puedan determinar algo más.