Una operación hispano lusa de altos vuelos

Los servicios aéreos de rescate de España y Portugal realizan los ejercicios de coordinación Morsa 2010
Miguel Corral

Miembros de los servicios aéreos de rescate (SAR) de los ejércitos del Aire de España y Portugal, participaron ayer en un simulacro de rescate de víctimas de un accidente aéreo en la localidad de Villaseco de los Gamitos, una operación denominada Morsa 2010 y que según explicó el coronel jefe de la Base Aérea de Matacán, Francisco Mesa Doménech, “se realiza una vez al año y hemos tenido la suerte de que se ha realizado en Salamanca”.

En cuanto al operativo desplegado por parte del Servicio Aéreo de Rescate español, intervinieron un avión T-12 Aviocar, del 803 Escuadrón de Palma de Mallorca; un avión T-19 CN235 Nurtanio, del 803 Escuadrón de Madrid; un helicóptero HD-19 Puma, del 801 Escuadrón de Palma de Mallorca; un helicóptero HD-21 Superpuma, del 803 Escuadrón de Madrid; un equipo de control terrestre, personal observador de otras unidades del SAR españolas y lusas, y varios equipos de apoyo terrestre de Matacán. Por su parte, el Ejército del Aire portugués intervino con un avión CN295 y un helicóptero Alouette III.

Durante el ejercicio Morsa 2010 estuvieron presentes, además del coronel de la Base de Matacán, el subdelegado del Gobierno, Jesús Málaga; el gobernador civil de Guarda, Antonio Pacheco, el cónsul de Portugal en Salamanca, Augusto Pimenta; y el teniente coronel, segundo jefe de la Jefatura SAR de Madrid, Carné Puig.

Según explicaron, este simulacro consistía en comprobar la coordinación existente entre los servicios de rescate de ambos países. El SAR comunicó a la Base de Matacán el supuesto siniestro para su inmediata intervención, así como a los servicios de rescate portugués. Tras situar el punto del siniestro, un avión realizó varias pasadas de reconocimiento del terreno para informar a la base sobre los medios más adecuados para proceder al rescate de los tres heridos.

En este caso entra en acción en primer lugar el helicóptero Alouette III de las fuerzas lusas, que mediante un cabrestante desciende uno de sus tripulantes para enganchar al primer herido. Seguidamente, un avión T-19 CN235 Nurtanio, del 803 Escuadrón de Madrid, procede a dar una pasada de reconocimiento, acción que repite unos minutos más tarde el avión luso CN295 para dar paso a la llegada del HD-19 Puma y rescatar en camilla al segundo de los heridos, operación que se repetiría instantes después con el tercer herido, aunque en esta ocasión elevado junto a uno de los tripulantes mediante el cabrestante de la grúa.

Tanto Doménech como Jesús Málaga, señalaron haberse “cumplido todas las expectativas, perfectamente coordinadas y han sido un éxito”. Del mismo modo, el subdelegado incidió en la situación de normalidad en que se encuentran estos ejercicios para dos países que comparten Europa, la Otan y el espacio Schengen.