Una mujer muerta y 8 heridas al chocar un todoterreno y un camión de ganado

Primera víctima mortal del año. En el vehículo siniestrado viajaban nueve mujeres que acudían a su trabajo en la estación de esquí de La Covatilla
E. G. / C. B.

Una mujer de 46 años perdió la vida ayer y otras ocho resultaron heridas de diversa consideración, una de ellas con pronóstico grave, tras colisionar el todoterreno en el que viajaban contra un camión, según informaron el Servicio de Emergencias de Castilla y León 112 y la jefatura de la Guardia Civil de Tráfico. Se trata del primer accidente ocurrido este año en las carreteras de la provincia.

En concreto, los hechos sucedieron en torno a las 8.35 horas de la mañana, en el kilómetro 2,5 de la nacional SA-100, a la altura del cruce de la localidad de Navacarros y en dirección La Hoya. Aunque la Guardia Civil investiga las causas del siniestro, el subdelegado del Gobierno, Jesús Málaga, señaló que el vehículo Land Rover adelantó al camión y, por causas que se desconocen, perdió el control colisionando frontolateralmente contra el vehículo articulado compuesto por un camión Volvo y un semirremolque cuyo conductor del mismo, que procedía de Badajoz, un varón de 44 años, F. A.O., salió ileso.

Asimismo, según las declaraciones de los testigos presenciales, el todoterreno siniestrado impactó contra la cabina del camión, posteriormente, se salió por el lado derecho de la vía y volcó. La violencia del impacto provocó que el todoterreno quedara aprisionado contra el camión.

Tras recibir el aviso, llegaron hasta el lugar la Guardia Civil, los Bomberos de la Diputación de Salamanca, que movilizaron una dotación del parque de Bomberos de Béjar y Emergencias Sanitarias, Sacyl, que envió una UVI móvil, cuatro ambulancias de soporte vital básico y una ambulancia convencional colectiva. Los Bomberos requirieron una grúa para retirar el camión y poder excarcelar a seis de las ocupantes que habían quedado atrapadas en el interior del vehículo, tardando en esta labor más de hora y media. Además, el primero en llegar hasta el lugar fue el médico de Candelario, Julián Velasco, que junto con su enfermera atendieron a los primeros heridos.

En el lugar, los facultativos tan sólo pudieron confirmar la muerte de una mujer de 46 años, J. Y. H., encargada del servicio de cocina del área de restauración de la estación de esquí, y atendieron a otras ocho mujeres: la conductora del todoterreno siniestrado, I. R. M., de 51 años, trasladada en ambulancia al Hospital Virgen del Castañar; M. I. S., de 46 años, trasladada en ambulancia al Hospital Virgen de la Vega; M. S. M. R., de 45 años, evacuada en ambulancia al Hospital Virgen del Castañar; M. V. B., de 37 años, trasladada en UVI móvil al Hospital Clínico, con pronóstico grave; M. T. S. P., de 49 años, evacuada en ambulancia al Hospital Virgen de la Vega; S. B., de 45 años de edad, que recibió atención sanitaria en el Hospital Virgen del Castañar; M. E. J. B., de 34 años, evacuada al Hospital Clínico y E. C. M., de 39 años, trasladada por sus propios medios a un centro hospitalario. Según fuentes hospitalarias, al cierre de esta edición, tan sólo una de las heridas, la víctima evacuada en UVImóvil, permanecía en la UVI con pronóstico grave, mientras que el pronóstico de las demás contusionadas era favorable, están estables y su vida no reviste peligro.

Como todas las mañanas, las nueve mujeres se trasladaban hasta La Covatilla en el vehículo de la empresa donde trabajaban en las labores de cocina y cafetería. Tres vehículos todoterreno esperaban a los trabajadores hasta La Covatilla en la plaza de Santa Teresa de la localidad de Béjar, para trasladarlos a su lugar de trabajo, a las 8.30 horas. El primer vehículo en salir fue el de los pisteros y tras él el del personal de cocina y cafetería, ‘el coche de las chicas’, ocupado en su totalidad por nueve mujeres; y en tercer lugar, el vehículo de los profesores de la estación de esquí, que se retrasó unos minutos esperando a dos monitores.

La noticia del siniestro llegó rápidamente hasta la ciudad textil, provocando una gran consternación. El ex alcalde de Béjar, Alejo Riñones, se desplazó hasta el lugar de los hechos nada más conocer la noticia, acompañado de la edil popular Purificación del Pozo. Ante la imposibilidad de llegar hasta el lugar del accidente, se pusieron en contacto telefónico con el director de la estación de esquí para transmitirle el pésame. También, el director de la estación, José White, estuvo en las labores de rescate para ayudar en lo que se precisara. La fallecida, casada y con un hijo, permaneció en el tanatorio de Santa Teresa y hoy se celebra el funeral a las 17.00 horas en la iglesia San Juan Bautista.