Una muestra recorre en Valladolid la cultura y el mundo ibérico e introduce al visitante en uno de sus poblados

La exposición 'Iberos. Nuestra civilización antes de Roma' muestra en en Valladolid la cultura del mundo ibérico, sus costumbres, modos de vida e incluso introduce al visitante en uno de sus poblados y una vivienda que se recrea a tamaño natural.
VALLADOLID, 13 (EUROPA PRESS)

La exposición 'Iberos. Nuestra civilización antes de Roma' muestra en en Valladolid la cultura del mundo ibérico, sus costumbres, modos de vida e incluso introduce al visitante en uno de sus poblados y una vivienda que se recrea a tamaño natural.

La muestra se puede visitar hasta el 15 de diciembre en una carpa instalada en el Paseo del Campo Grande y está comisariada por el arqueólogo Luis Batista, está organizada por la Obra Social la Caixa y el Ayuntamiento de Valladolid.

El alcalde de la ciudad, Francisco Javier León de la Riva, junto al secretario general de la Fundación La Caixa, Luis Reverter, y el director ejecutivo territorial de la entidad en Castilla y León y Asturias, José Manuel Bilbao.

Reverter, quien ha recordado que es la exposición 34 que se trae a la ciudad desde 1993 --de las que 32 ha inaugurado con este alcalde--, ha asegurado que se trata de una muestra que se planificó a raíz de otra sobre arte ibérico e hizo reflexionar sobre esta cultura, que da nombre a la Península.

La exposición, que el alcalde ha calificado de "soberbia", repasa las principales características de la primera cultura que presentó una cierta homogeneidad a partir de la existencia de una estructura social y económica común que se desarrolló en la costa mediterránea del sur de Francia y España.

La muestra presenta reproducciones científicas de piezas singulares de esta cultura milenaria como recurso museográfico, además de mostrar diversas escenografías que ambientan escenas de la vida cotidiana en un poblado ibérico y que se distribuyen a partir de los seis ámbitos que componen la exposición.

Se trata de los que se refieren al contexto histórico, la organización militar y las formas de gobierno, la vida cotidiana, la escritura y el comercio, el urbanismo y la arquitectura y la religión y el mundo funerario.

Luis Reverter ha destacado la "gran cultura" que fue la ibérica, que nació en el siglo VI antes de Cristo y aunque nunca tuvo unidad como nación, ya que se estructuraba en principados, cogió también muchas cosas de las culturas griega y fenicia.

CONTEXTO Y ENTRADA A LA CULTURA IBERA

Así, lo primero que se encuentra el visitante a la entrada es un mapa y un guerrero que dan una idea de lo que se va a encontrar en la muestra, en la que a continuación se hace una referencia al tipo de ciudades que tenía esta cultura, con su estructura, formas y motivos por los que se construía así.

También la exposición explica también las culturas previas y la futura romanización --sobre la que Reverter ha avanzado que podría verse otra muestra el próximo año-- así como el carácter guerrero de la cultura ibera, ya que una de sus formas de vida era su "alquiler" como mercenarios.

Así, los príncipes de estas culturas se "peleaban" entre ellos pero también se prestaban a luchar contra otros, algo que hacían a pie, incluido el príncipe, que llegaba a caballo pero después se bajaba para participar en la batalla. En este apartado, además de ver la armadura y una recreación de la indumentaria, se puede ver la falcata, espada utilizada por esta civilización.

Uno de los elementos más llamativos de la muestra también es la casa a tamaño natural que se puede ver, en la que se pueden ver sus principales utensilios, forma de vida e incluso un huevo, símbolo de la fertilidad que se guardaba en la vivienda, donde se enterraba el cráneo de los niños que fallecían.

Posteriormente, la muestra hace un recorrido por la economía de la cultura, la exportación de aceite, así como por sus costumbres, alimentación, uso del esparto como característica propia o sus castas sociales, que tenían en la cúspide a los príncipes y sacerdotisas y en la parte más baja al agricultor.

Otra de las zonas más destacadas de la exposición es la tumba recreada a tamaño natural de la Dama de Baza (Granada), un caso excepcional ya que en su trono se excavó un orificio para introducir los huesos quemados, cuando los restos no consumidos en la incineración, por norma general, se purificaban mediante el rito del lavado y posteriormente se introducían en una urna que se depositaba bajo la tumba.

Además, en la tumba de la Dama de Baza --una sacerdotisa-- que se reproduce se puede ver la escultura funeraria expuesta y el ajuar, colocado tal y como se encontró en su día.

La escritura, que no se ha logrado descifrar aún, la cerámica y la reproducción de un horno a tamaño natural son otras de las cuestiones que se abordan en la exposición, que pretende mostrar cómo fueron los antepasados de los actuales pobladores de la Península Ibérica, algo que Reverter considera que "es bueno".