Una guardia civil se enfrenta a la cárcel por no ponerse un chaleco antibalas de hombre

(Foto: AUGC)

Una denuncia de la Asociación Unificada de Guardias Civiles revela que la agente de Salamanca se negó a ponerse el chaleco de hombre porque le impedía el acceso a su arma reglamentaria y a los grilletes debido a su excesivo tamaño. Se puso uno que ella misma había adquirido y que había usado otras veces.

Una agente de la Guardia Civil de Salamanca se enfrenta a prisión por desobedecer la orden de un superior, toda vez que se negase a ponerse un chaleco antibalas de hombre en un control rutinario y sí colocarse uno que ella misma había adquirido por 500 euros años atrás y que ya había usado en otras ocasiones.

 

Al menos eso es lo que revela una denuncia de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que indica que los hechos se produjeron a principios del mes de agosto cuando un oficial, responsable del control, le negó el hecho de ponerse un chaleco antibalas femenino que había adquirido ella misma años antes y que había usado en años anteriores.

 

El oficial ordená a la agente de Salamanca que se pusiese un chaleco antibalas de hombre, pero ella se negó por un motivo de seguridad ya que le impedía el acceso a su arma reglamentaria y a los grilletes debido a su excesivo tamaño.

 

Este hecho supone, según este colectivo, "supone que esta agente puede acabar pagando su osadía en una prisión militar donde acudan sus dos hijos a visitarla, incrédulos al enfrentarse a una situación por la que su madre, una buena policía desde hace 24 años, podría acabar en la cárcel como una vulgar delincuente", indica la AUGC.