Una deuda asfixiante: 26 millones de euros de pasivo y créditos que vencen en 2025

El concejal Fernando Rodríguez.

MercaSalamanca redondea su situación con una deuda de más de 26 millones de euros, buena parte, correspondientes al crédito que se firmó en diciembre de 2011 con el plan de viabilidad. Pagarlos le cuesta cada año una cuarta parte de su cifra de negocios.

Desde que se decidió el traslado a las nuevas instalaciones, la deuda de MercaSalamanca prácticamente no ha dejado de crecer. A la carga de la inversión inicial que hizo, de cerca de 30 millones de euros (el resto, hasta 56, se cubrió con subvenciones e inversores particulares), hubo que sumar después el fracaso del modelo y la imposibilidad de hacer realidad la venta de los terrenos de las antiguas instalaciones.

 

De hecho, en sus primeros años acumuló hasta 32 millones de euros de deuda que ha ido reduciendo a duras penas, y que volvieron casi 'a la casilla de salida' en 2011. A finales de ese año el Ayuntamiento de Salamanca se rindió a la evidencia y puso en marcha un plan de viabilidad para frenar la caída a los infiernos del proyecto, pero eso también salió caro. En diciembre de 2011 se renovó el crédito sindicado con garantía real firmado con dos entidades financieras (CEISS y BBVA) por un importe de 25 millones de euros, a lo que había que añadir otro préstamo con las mismas entidades por 7,4 millones de euros.

 

Ambos expiran en 2025 y, a día de hoy, el saldo pendiente  de la sociedad supera los 24,8 millones de euros; sumando los impuestos diferidos, el pasivo a largo plazo es de 26,8 millones de euros. Y a ello hay que añadir las deudas a corto plazo, 1,3 millones. Este endeudamiento genera unos costes financieros elevados, tanto, que representan una cuarta parte de la cifra de negocios actual de MercaSalamanca, que ronda los dos millones de euros.