Un total de 9.738 jóvenes de entre 16 y 24 años emigraron de la Comunidad a otro país entre 2008 y 2015

Comisiones Obreras presenta un informe jóvenes en CyL

Un total de 9.738 jóvenes de entre 16 y 24 años emigró de Castilla y León a otro país entre los años 2008 y 2015, a los que habría que sumar las personas que han migrado a otras comunidades autónomas.

Según el sindicato, esta caída del número de jóvenes de entre 16 y 24 años en estos años de crisis es "aún más significativa" si se compara con la pérdida de población mayor de 24 años que fue del 2 por ciento en el caso de Castilla y León, con un aumento de dos dígitos en el resto del país.

En total y según este informe de Comisiones Obreras, la población de entre 16 y 24 años ha descendido en 45.300 personas en el periodo 2008-2015, un 19,3 por ciento menos, frente a un descenso del 13,5 por ciento a nivel nacional. En concreto, Castilla y León contaba en 2008 con 234.800 jóvenes de entre 16 y 24 años.

Además y según ha detallado la técnico de juventud de CC.OO., Luz María Bártulos, entre 2008 y 2015 el peso de la población castellanoleonesa menor de 24 años ha pasado de un 5,1 por ciento a un 4,7 por ciento, un descenso superior al del resto de la población en edad de trabajar, que ha pasado del 5,5 al 5,3 por ciento.

Bártulos ha advertido además del descenso de los jóvenes activos en Castilla y León, con un total de 69.800 en el tercer trimestre de 2015, de los que el 55,4 por ciento están ocupados y el 44,6 por ciento desempleados --53,4 y 46,6 por ciento en España--. Esto significa que entre 2008 y 2015 Castilla y León ha perdido 44.000 jóvenes activos mientras que los mayores de 24 años "sólo" lo han hecho en 4.400 personas, si bien a un nivel más intenso que en el resto del país.

Para Comisiones Obreras, una de las causas de este descenso es la búsqueda de empleo de los jóvenes fuera de la Comunidad y de una "brutal" destrucción de empleo joven en la Comunidad a lo que se suma que el empleo creado ha sido temporal en su totalidad y que se ha perdido empleo indefinido. Así, la tasa de temporalidad se ha "disparado" hasta alcanzar el 54,6 por ciento en Castilla y León --53,6 por ciento en España--.

Bártulos ha explicado que el empleo que se ofrece a los jóvenes en Castilla y León se concentra en el sector servicios que, por norma general, ha recordado, ofrece condiciones más precarias por su alto nivel de temporalidad, salarios inferiores y mayor peso de la contratación a tiempo parcial. Por su parte, las modalidades de contratación que más han crecido en los últimos siete años han sido las de formación y aprendizaje o prácticas.

En la distribución por ramas de actividad, las mujeres se ocupan mayoritariamente en el comercio mientras que los hombres lo hacen en hostelería.

Para la secretaria de Juventud de CC.OO., Rosa Eva Hernández, se trata de una "situación seria" que requieren medidas a largo plazo y no cortoplacistas por lo que el sindicato ha propuesto doce medidas que pasan por adaptar todos los programas a la realidad laboral de Castilla y León para evitar la huída de los jóvenes y facilitar el regreso de los que ya se han ido de la Comunidad.

Hernández, que ha apostado por potenciar el empleo de calidad en materias como I+D+i y empresas ubicadas en actividades centradas en la mejora de la calidad de los productos y alta demanda, ha reclamado también volver "como mínimo" a las inversiones anteriores a la crisis.

Desarrollar planes de formación individualizados para personas que no tengan titulación académica alguna, dar un nuevo enfoque al Programa de Garantía Juvenil y facilitar segundas oportunidades de educación a las personas que se hayan incorporado al mercado laboral con baja cualificación con medidas como excedencias con reserva del puesto de trabajo por estudios o derecho a reducción temporal de jornada son otras de las propuestas que defenderá el sindicato en las distintas mesas de negociación.

CC.OO recomienda también reforzar la Inspección de Trabajo para perseguir casos de becas fraudulentas, empleo sumergido, falsos autónomos o fraude en los contratos temporales y a tiempo parcial, por ser todos ellos fenómenos "fuertemente vinculados" a la precariedad laboral juvenil.

Finalmente, propondrán aprobar en el marco de la Estrategia Integrada de Empleo de Castilla y León un marco normativo reforzado en relación a las prácticas no laborales y establecer con claridad en qué casos puede utilizarse esta figura y en qué casos la práctica o el aprendizaje debe constituirse en una relación laboral con su correspondiente contrato.