Un torero salmantino que nunca pisó la arena de La Glorieta, Manolo Martín

Un libro recoge las vivencias de este matador, que llegó a triunfar fuera pero que en casa fue desconocido para parte de la afición.

Las vivencias del torero Manolo Martín protagonizan la nueva publicación de la Diputación de Salamanca, un libro que sale a la luz para dar a conocer a un diestro que pisó cosos como Madrid y Barcelona pero que nunca toreó en la plaza de su ciudad, La Glorieta.

 

El autor de ‘Memoria de un torero salmantino. Manolo Martín’, Pedro Flores Guevara, ha explicado que su amistad con el matador hasta su muerte le animó a dar a conocer su “intensa” vida.

 

Flores Guevara ha remarcado que Manolo Martín fue, incluso, el único torero salmantino en estar en activo durante el año 1960 pero que esto no le llevó a La Glorieta. En cambio, sí tuvo tardes de gloria en otras ciudades del panorama nacional y a ser reconocido a nivel nacional.

 

“Él se consideró siempre salmantino”, ha apuntado el autor del libro, aunque da la casualidad que sus padres, naturales de la provincia, decidieron ir a dar a luz al que luego fuera torero en el municipio extremeño de Oliva de Plasencia, porque allí trabajaban los abuelos del bebé.

 

Inmediatamente después, regresaron a Salamanca y fue donde comenzó su interés por los toros. Ya siendo torero, según Florez Guevara, vio truncada su progresión porque algunos primeros espadas del momento le cerraron puertas de plazas de primera por “arrimarse mucho”.

 

En su época de diestro conoció a grandes personajes de la época, incluso artistas como Pablo Picasso le llegaron a hacer regalos, ha recordado el autor del libro. “Manolo Martín fue un buen torero y una buena persona, que tuvo mala suerte”, ha aseverado durante la presentación de una obra que pasa a forma parte de la colección de publicaciones de la Diputación.