Un tercio de los accidentes mortales afecta a personas menores de 35 años

La reciente muerte, tras permanecer tres días ingresada en el Hospital, de una niña de dos años en una colisión entre dos vehículos en la carretera de Alba de Tormes en Calvarrasa de Arriba ha vuelto a mostrar el rostro más triste de los accidentes de tráfico: la pérdida de vidas humanas especialmente jóvenes.
J. Romero

En un tercio de los siniestros ocurridos durante este año han fallecido personas menores de 35 años, bien como conductores o como ocupantes de los vehículos, como en el caso de la pequeña de dos años, cuyo funeral se ofició hace dos semanas en la urbanización El Encinar de la localidad de Terradillos. La carretera no perdona los errores y la inexperiencia. Un reciente estudio de siniestralidad vial efectuado por la Fundación Mutua Madrileña advierte de que el 15% de los jóvenes españoles de entre 18 y 25 años con permiso de conducir provoca, al menos, cada año un accidente de circulación. El saldo es escalofriante: 600 muertos y más de un centenar de discapacitados físicos como consecuencia de los siniestros.

La elevada mortalidad juvenil no elude la provincia de Salamanca. De los 25 accidentes mortales registrados en carreteras o vías urbanas en este año, los menores de 35 años han estado implicados, de una u otra manera, en ocho incidentes. En la mayoría de los casos, la presencia de los jóvenes ha sido como conductores, como sucedió, por ejemplo, a última hora de la tarde del pasado 3 de marzo en Matilla de los Caños. El picador Juan Luis Rivas, perteneciente a la cuadrilla de Eduardo Gallo, falleció tras salirse de la vía cuando volvía de Calahorra de un festejo taurino. En la alta mortalidad juvenil mucho han tenido que ver en este 2010 las motos. Tres jóvenes, dos de 31 años y otro de 27, han muerto mientras conducían un vehículo de dos ruedas.

Cuarenta víctimas desde 2007
No suponen, desafortunadamente, desgracias de carácter aislado. En los últimos cuatro años, cuarenta personas menores de 35 años han fallecido en accidentes de tráfico acontecidos en la provincia de Salamanca. 2010 está significando un repunte de este fenómeno tras el descenso apuntado el año pasado. En 2009, murieron cuatro personas en esta franja de edad en siniestros de circulación. La carretera es especialmente cruel con los más jóvenes. En 2008, por ejemplo, murieron un varón de 29 años y una mujer de 27 tras colisionar su moto contra un turismo en la travesía de Villoria. Fuera de la provincia, dos jóvenes de 27 y 21 años, jugadores del equipo de aficionados de fútbol sala de Sobradillo, perdieron la vida en un accidente de tráfico en la zona de Barca d’Alva, en territorio portugués. 2007 resultó, si cabe, todavía más trágico. Diecinueve menores de 35 años fallecieron en accidentes de tráfico en las carreteras de la provincia de Salamanca.

Pero, ¿por qué surgen estos siniestros con tanta frecuencia? El informe de la Fundación Mutua Madrileña apunta que “cuanto más joven es el conductor, más riesgo existe de que provoque un accidente de tráfico, fundamentalmente debido a la falta de percepción de riesgo y su menor experiencia al volante”. La Fundación y la Asociación para el Estudio de la Lesión Medular han emprendido en este mes de noviembre una campaña con el nombre Agárrate a la vida para concienciar al colectivo universitario español de la importancia de la seguridad vial. Profesionales sanitarios especializados en emergencias y atención hospitalaria pronunciarán charlas a los jóvenes. Ni drogas, ni alcohol, ni distracciones, ni velocidad. Por encima de todo, agarrarse a la vida.