Un proyecto ‘modernizará’ a las abejas con la incorporación de ‘microchips’

El objetivo de esta iniciativa es conocer el Ă­ndice de mortandad de las colmenas e indagar en sus posibles causas

La provincia de Salamanca es pionera en un proyecto dedicado a conocer quĂŠ Ă­ndice de mortandad existe en las colmenas de los profesionales, con el objeto de poder trabajar en el conocimiento de la pĂŠrdida de cabaĂąa.

La iniciativa es obra de la Asociación de Apicultores Salmantinos en colaboración con unos laboratorios granadinos que están realizando los primeros análisis. “El proyecto se basa en la colocación de microchips muy pequeños (2 milímetros de largo y 1,5 milímetros de ancho) en las abejas y las colmenas, con el objeto de tener registrados en un ordenador los datos de entrada y salida de la abeja de la colmena para estudiar cuándo mueren y las circunstancias que pueden rodear su desaparición”, señala Castor Fernández, presidente de la Asociación de Apicultores Salmantinos.

El problema de la mortandad, derivado de enfermedades cuyo tratamiento y causas son desconocidas como el síndrome de despoblamiento o la varroa, en menor medida, han llevado a los profesionales del sector a ‘modernizar’ a las abejas y, con las nuevas tecnologías, buscar la respuesta a todas o parte de sus dudas.

Por el momento se desconoce una fecha exacta para el inicio de este proyecto en la provincia de Salamanca “pero podemos asegurar que si no existe ningún contratiempo será después del verano”, señala José Orantes, técnico de este proyecto.

Presupuesto y primeras pruebas
“La inversión que vamos a realizar para este proyecto pionero asciende a unos 40.000 euros derivados de ayudas que hemos recibido de la administración regional como asociación y que destinaremos para este fin porque nos parece muy interesante investigar en este ámbito”, apunta Castro Fernández.

Asimismo, las primeras pruebas se realizarán en cerca de 300 abejas para conocer sus entradas y salidas de la colmena y observar el día de su muerte. Para ello, colocarán los microchips en colmenas que hayan sido tratadas con fertilizantes, en zonas con poco polen… con el objeto de observar el comportamiento de las mismas en diferentes ambientes “y poder así conocer más en profundidad por dónde van los tiros”, apunta Castor.

La media de vida de una abeja en tiempo de recolección asciende a unos 20 días, mientras que en la época invernal asciende hasta casi los dos meses. Las abejas tendrán colocados los ‘microchip’ un periodo de entre uno y dos años y serán sometidas a pruebas de estrés, mediante la colocación de cera limpia y cera contaminada en el interior de las colmenas.

En la provincia de Salamanca se concentra la mitad de los apicultores de toda la Comunidad, con un total de 488 profesionales, donde estĂĄn registradas 260.737 colmenas, de las 400.000 que hay en toda Castilla y LeĂłn.