Un pliego 'fácil' para la actual concesionaria

Una de las paradas de autobuses de Salamanca (Foto: Tori Heras)

Las condiciones del contrato del bus urbano han sido muy discutidas por contener algunos términos que favorecerían la continuidad de la actual empresa. El propio Ayuntamiento ha tenido que aclarar algunos términos.

Limitación a la libre competencia por los contratos públicos. Bajo esta formulación estaría la disconformidad del grupo Globalia con el hecho de que algunos de los términos del pliego se asemejan mucho a las condiciones bajo las que la actual empresa concesionaria está desarrollando el servicio; es decir, que el Ayuntamiento estaría pidiendo para llevarse el contrato características muy concretas que solo oferta Salamanca de Transportes. Una tesis que ya defendió este medio cuando se conocieron los términos del pliego de condiciones.

 

Se da la circunstancia de que, en el proceso de licitación, el Ayuntamiento de Salamanca tuvo que aclarar algunos criterios del pliego técnico del contrato del bus urbano. Con fecha 29 de noviembre, el jefe del Servicio de Bienes y Contratación del Ayuntamiento dio a conocer un informe al que García Carbayo dio su conformidad. En este informe, se aclaraban las dudas planteadas por una empresa de la que no se da el nombre, relativas a la exigencia de un número de vehículos propulsados por gas, así como de los detalles para que, en caso de acudir como UTE al concurso, se dieran por cumplidas las garantías técnicas y económicas.

 

En todos los casos, según se desprende del informe, el Ayuntamiento de Salamanca rechaza que las empresas integrantes de una UTE puedan cumplir de manera conjunta varios de los criterios de solvencia y técnicos que se exigen, y tendrían que hacerlo de manera individual. Es decir, que si la UTE la forman tres empresas, no podrían aportar 5 buses de gas una, 5 otra y 10 otra para llegar a los 20 que, por poner un ejemplo, se exigieran; tampoco podrían cubrir la solvencia económica que se exige, de 11,8 millones, repartiendo las aportaciones; ni acumular entre las tres la experiencia en servicio medida por número de viajeros o tamaño de la ciudad.

 

Esta circunstancia eliminaría de la puja por el contrato a una UTE de empresas que quisiera hacerse con el servicio, lo que elimina competencia para la actual empresa adjudicataria.