Un pequeño paso de gigante

¡POR FIN! El Salamanca vuelve a conocer el sabor de la victoria 97 días y trece partidos después gracias al tanto de Brian frente al Villarreal B.
Teresa Sánchez
Un solo paso, es cierto, pero un paso de gigante. Ayer el Salamanca logró una victoria por la mínima que en otras circunstancias parecería un resultado normal pero en su caso, tras 97 días sin saber a qué sabe ganar un partido, vencer al Villarreal por la mínima supo a gloria bendita. Lo persiguió, lo mereció y, por fin, esta vez nada ni nadie se atravesó y lo consiguió.

No está el Salamanca para acordarse del fútbol preciosista y el planteamiento inicial dejaba clara una apuesta por un once más bregador y de lucha. Con Kike López, Sarmiento y un peleón Quique Martín situados arriba junto a Marcos Márquez, el equipo blanquinegro demostró desde el primer minuto que su intención era la de intentar arrebatar desde pronto el balón al Villarreal B. La línea de presión se adelantaba unos metros y, tras unos primeros minutos iniciales de tanteo en los que los jóvenes jugadores del Villarreal intentaron dormir el partido, fueron los unionistas los que comenzaron a ganar en confianza. Con una mejor colocación y mucha intensidad, el Salamanca conseguía mantener la posesión con mayor continuidad que en jornadas precedentes y así, aunque fuera poco a poco, comenzó a construir fútbol.

El Villarreal B adelantaba mucho su línea defensiva y los unionistas caían más de una vez en fuera de juego cuando buscaban pases perpendiculares al desmarque de alguno de los puntas. Pronto entendieron los charros que ése no era el camino y comenzaron a jugar con más diagonales en busca de Sarmiento y Kike, con las que sí comenzaron a llegar al área rival con mayor asiduidad. Lo que faltaba era finalizar alguna jugada, algo que sí conseguía el Villarreal merced a un disparo lejano de Mano.

Pero fue una acción aislada porque lo cierto es que el Salamanca mejoraba sus prestaciones atrás respecto a los últimos tiempos. Con el equipo bien junto y buscando las salidas en velocidad, apenas quedaban espacios que permitieran ventajas a los talentosos jugadores del equipo visitante. Se veía más cómodo al equipo de Pepe Murcia, aunque aún con esa falta confianza que permite solucionar jugadas como la protagonizada por Kike López a los 29 minutos, cuando se quedaba solo frente a Mariño y en vez de tirar buscó una asistencia hacia Marcos Márquez que no lo fue porque se adelantó un defensa.

Una ocasión demasiado clara para desperdiciarla, aunque por suerte no hubo que lamentarse mucho porque tres minutos después los unionistas se sacaron la espina. Fue en una gran acción que partió desde el centro del campo para acabar en un Sarmiento volcado a la izquierda. El argentino hizo la diagonal hacia el área, sorteó a un rival y casi desde la esquina se soltó un disparo cruzado y certero que sorprendió a Mariño y se convirtió en el 1-0. Un tanto balsámico y una ventaja que al menos esta vez los unionistas supieron proteger.

Javi Gracia buscó la reacción de su equipo moviendo el banquillo e hizo dos cambios que le funcionaron en un comienzo frenético de la segunda parte en la que a una clara ocasión visitante le siguió una acción en la que Kike vio cómo un zaguero se le adelantaba justo cuando con todo a favor iba a disparar.

El Villarreal adelantaba a sus hombres y comenzaba a crear peligro sobre todo con faltas que conseguía en la frontal del área. Castellani, en el minuto 69, ponía a prueba a Biel con un disparo de golpe franco a tan sólo un metro de la frontal. La emoción se fue disparando a medida que pasaban los minutos, lo intentaba el Salamanca que, poco a poco, fue perdiendo fuelle y fuerza por el tremendo desgaste realizado por muchos de sus hombres. Las faltas seguían siendo el mayor peligro en contra con el que se encontraban los charros que además ya cuando el encuentro llegaba a su fin se vieron con el agua al cuello primero con un balón que golpeaba en el palo izquierdo de la portería defendida por Biel y después era Arbilla el que casi bajo palos evitaba el tanto. La UDSdefendió los tres puntos que al fin se quedó.