Un pasajero del crucero de Túnez: "Vi cómo caían al suelo rematados por los tiros"

Uno de los pasajeros del MSC Splendida que vivió el atentado yihadista en el Museo del Bardo de Túnez, Miquel Espelt, ha relatado a la salida del buque en Barcelona que vio "cómo caían al suelo los turistas rematados por los tiros".
BARCELONA, 20 (EUROPA PRESS)



En declaraciones a los medios en el Puerto de Barcelona, Espelt, que viajaba junto a su mujer y familiares, ha asegurado: "Vi a un agresor cerca del autocar que debió de ser el que mató al matrimonio catalán".

Ha explicado que con la pareja de barceloneses, que estaban celebrando su 50 aniversario de boda, habían "coincidido en varias excursiones y habían hablado", aunque no se conocían de antes.

Ha relatado lo que vio en el momento del ataque: "Estaba fumando un cigarro en la puerta del museo, escuché petardos que en realidad eran tiros".

En ese momento vio que una ráfaga de disparos se dirigía hacia él y pensó "pies para que os quiero", cogió a su mujer y a otros familiares y lograron esconderse en una habitación del museo gracias a la ayuda de una mujer.

"Si llegan a entrar allí nos rematan a todos porque no había salida", ha explicado el testigo, que ha relatado como después les llevaron al Parlamento, en el mismo recinto, donde les atendieron muy bien, y después la policía les escoltó hacia el barco.

ESTUDIANTES

Una estudiante de Barcelona, Julia Domuro, que iba con un grupo de su instituto de viaje, ha explicado que no estuvo presente en el momento del atentado y que lo primero que pensó al enterarse fue: "Qué suerte que no nos ha pasado a nosotros y que pena por los otros".

Ha asegurado que ahora está bien porque está de regreso pero ha añadido: "Me he asustado porque estábamos muy cerca de allí. Cambiamos los planes al último momento porque nuestro itinerario era ir a la zona del Museo".

Su padre, Alfred Domuro, que este viernes había esperado la llegada en el Puerto de Barcelona, ha indicado que le entró "angustia" al conocer la noticia, pero que les llamaron de su instituto avisando de que los jóvenes estaban bien.

Ha asegurado que ha hablado con algunos testigos directos del atentado y que han relatado que "iban directamente a por ellos, los terroristas estaban arriba del museo rematando a los que estaban allí".

Un turista francés, Bertrand, policía de la región parisina, ha relatado que en el momento del atentado estaban de regreso de la ciudad arqueológica de Cartago y que el taxista que les llevaba escuchó los hechos y se puso a llorar.

Se ha quejado que durante 14 horas quedaron en el barco sin poder zarpar y sin ninguna información, y ha añadido que el comandante de a bordo recibió insultos en una reunión con el pasaje porque "habían gestionado mal las cosas".

"Estamos tristes por los muertos y heridos de nuestro barco", ha indicado su mujer, mientras que su marido ha asegurado que piensan seguir viajando en Túnez pese a los atentados porque en París ha pasado lo mismo y la gente de deja de visitarla.

La pasajera belga Karine Doms pudo escuchar de lejos los disparos aunque no estaban en el Museo del Bardo y después ha relatado que en el barco la gente estaba "muy triste".