Un partido infame agota la paciencia de Quique Flores hacia la plantilla

DURA CARGA. “Tengo que buscar el tipo de futbolista que no me defraude más”. SITUACIÓN DELICADA. Fuera de la Liga de Campeones, a cuatro puntos del descenso y con un pie fuera de la Copa del Rey
Efe

Nunca antes, desde su llegada al banquillo rojiblanco hace dos meses y medio, el técnico se había mostrado tan duro con sus jugadores en una comparecencia ante la prensa. “Me hago responsable, porque es mi obligación, pero también tengo que buscar las personas que a mí no me defrauden, el tipo de futbolistas que a mí no me defrauden más, porque son unas cuantas decepciones las que he tenido ya esta temporada y para mí es una experiencia nueva en mi trayectoria como director de un grupo”, aseguró Quique.
“La profesión hay que vivirla igual en el campo del Recre que en el Bernabéu, en Anfield o en Stamford. La profesión se vive o no se vive”, declaró el técnico, que avanzó que “reajustará ciertas cosas” en su equipo para próximos choques.

Ha cambiado el discurso público de Quique hacia su plantilla, porque, desde su llegada al banquillo, en sus ruedas de prensa, siempre habló de recuperar a sus jugadores y de no pedir fichajes en el mercado invernal, pero ahora, dos meses y medio y “unas cuantas decepciones” después, los resultados marcan otra dinámica.

En ese tiempo, el Atlético ha sumado más derrotas, seis, que victorias, cinco (dos de ellas al Marbella, de Segunda B), a las que ha añadido tres empates; se ha despedido de la Liga de Campeones, en la que ha sufrido incluso para lograr el pase a la Liga Europa, y está al borde de la eliminación en la Copa del Rey.

Esos marcadores, a los que se une su undécima posición liguera, con sólo cuatro puntos de ventaja sobre el descenso, han aumentado en las últimas fechas las necesidades del Atlético, en marcha en el mercado invernal, con el portugués Tiago Cardoso (Juventus) y el argentino Eduardo Salvio (Lanús) como primeros objetivos.