Un nuevo puente en Amatos de Alba mejorará el tráfico rodado

Circulación pesada. Una nueva variante desde el cruce con Terradillos aliviará la congestión de vehículos. Normas urbanísticas. Un informe califica de abusivo el aprovechamiento especulativo que concedían
ROBERTO JIMÉNEZ
Después de dos años de redacción, consultas vecinales, estudios y dudas, el pleno municipal de Alba de Tormes aprobó ayer las normas urbanísticas, que sustituyen a las subsidiarias. Una nueva documentación, que sería imposible de explicar exhaustivamente en una sola noticia.

Unas normas, que según el informe del nuevo redactor, “ha tenido consecuencias indeseables para la localidad, pues ha utilizado especulativamente el aprovechamiento abusivo que concedían”. Todo esto, y según el texto emitido, “ha provocado un aumento de la congestión interior del casco, que no es capaz de absorber la práctica totalidad del incremento de población y el consecuente aumento del tráfico rodado, sin garantías de seguridad suficiente para la circulación peatonal, ni posibilidades de aparcamiento”.

Problema con el tráfico
Uno de los aspectos más importantes destaca la construcción de una variante para evitar el tráfico pesado en la localidad. Ésta comenzaría en la carretera de Salamanca y desembocaría en la DSA-110, a la altura de la pedanía de Amatos de Alba por lo que se contempla la construcción de un nuevo puente, que facilitaría a los vehículos de transporte su acceso al futuro polígono industrial para el que se reservan 15 hectáreas en la carretera de Peñaranda.

En la actualidad más de un 80% del tráfico, tanto de origen y destino Salamanca-Alba como el de paso, circula por el puente medieval. En números absolutos el tráfico pesado entre Salamanca y Alba es un 62% más que el que circula por la SA-114 entre Peñaranda y Fresno.

Una densidad de población
El censo de viviendas del año 2002, según el INE, ERA DE 2421 viviendas, por lo que ocho años después y debido al auge de la construcción, es posible que el número de viviendas se haya acercado a las 3.000, de las que un porcentaje muy elevado se ha establecido en un área de poco más de 30 hectáreas. Todo esto quiere decir que en el ámbito estricto residencial se ha podido alcanzar una alta densidad, superior a 80 viviendas por hectárea. Con las nuevas normas y dependiendo de las nuevas zonas urbanizables podrán acoger de 15 a 30 viviendas por hectárea.

Las normas contemplan cinco nuevas zonas urbanizables en la villa, los sectores R-1, R-2 y R-5 se ubicarán en el norte, en la zona entre el Pozo de la Nieve y la Alhóndiga para aprovechar los servicios urbanos como la depuración, el abastecimiento y el fluido eléctrico. Otras dos zonas, el R-3 y el R-4 se ubicarán en el sureste, destinadas a un uso mixto tanto residencial como industrial.