Un nuevo paseo a orillas del Tormes

Obras en el nuevo camino a orillas del Tormes (Foto:F.Rivas)

La ciudad de Salamanca contará después de verano con un nuevo tramo de paseo y carril bici por la ribera del Tormes, gracias a una inversión de más de 600.000 euros de la CHD

La ciudad de Salamanca contará después de verano con un nuevo tramo de paseo y de carril bici por la ribera del Tormes gracias a la inversión de 623.045 euros de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) y a la colaboración de otros 100.000 euros del Ayuntamiento para dotar de sistemas de alumbrado y riego.

 

Esta actuación, que afecta a unos 650 metros de senda entre la Estación de tratamiento de agua potable  y el puente Juan Carlos I, contempla también la construcción de dos pasarelas de madera para salvar diferentes alturas en el itinerario de paseantes y ciclistas; la restitución de vegetación, tanto de árboles como arbustos; y la creación de sistemas contra la erosión de las márgenes.

 

El presidente de la CHD, José Valín, el alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, y el subdelegado del Gobierno, Javier Galán, han visitado estas obras que tienen previsto finalizarse en septiembre, a las que se les dotará de vegetación una vez comience el otoño.

 

Valín ha detallado que este proyecto, que forma parte del II Plan de Restauración de Riberas que el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) ejecuta en la cuenca del Duero con una financiación del 80 por ciento de fondos europeos, seguirá con nuevas fases durante los próximos años, que darán continuidad al tramo actual del Tormes y que se ejecutarán según vayan recibiendo cuantías presupuestarias.

 

En ellas, además de los itinerarios y restauraciones, se crearán zonas de esparcimiento, que incluyen extensiones de tierra vegetal, plantaciones de especies autóctonas, paseos de pavimento natural y dotaciones de uso público.

 

Actualmente, la CHD invierte, además de en estas labores de recuperación y mejora de riberas, en la depuradora de Salamanca, con tres millones de presupuesto, con el propósito de eliminar fósforo y nitrógeno de los vertidos para “asegurar la calidad de las aguas” y cumplir con las directivas europeas.