Un millar de personas por la solidaridad

La lluvia no fue capaz de empañar una jornada marcada por el compañerismo y los buenos sentimientos
Cecilia Hernández

La III Marcha solidaria de Acopedis, la Asociación de Discapacitados de Peñaranda y comarca, se desarrolló ayer con total normalidad, si exceptuamos la intermitente lluvia que no dejó de aparecer a lo largo de toda la mañana.

Cientos de peñarandinos y vecinos de otros pueblos de la zona, se congregaron desde bien temprano en la plaza de España, lugar en el que estaba situada la salida de la marcha y donde se repartían, a cambio de donativos, los carnés de participante, que debían ser sellados en cada control de avituallamiento del recorrido para dar fe de que se habían completados los 9,5 kilómetros que lo componían.

Efectivos de la Policía Local, de la Guardia Civil y Cruz Roja de Peñaranda ayudaron durante toda la jornada, en la que también colaboró la asociación Asprodes de Salamanca. Pasadas las 10.30 horas, se dio salida a la marcha, que llevó a los caminantes por las calles Ricardo Soriano, El Carmen, para terminar en la antigua carretera de Madrid e internarse de nuevo en el casco urbano por el Camino de las Verónicas. La meta estaba situada en el parque de El Inestal, donde una gran fiesta esperaba a los participantes.

Aunque la lluvia hizo acto de presencia en muchos momentos del recorrido, no impidió que los casi mil caminantes disfrutaran de su merecido descanso en el parque peñarandino, animado por una discoteca móvil y por la espléndida paellada que los cocineros del restaurante El Oso y el Madroño prepararon para todos. Los voluntarios de la Asamblea Local de Cruz Roja ayudaron a repartir las raciones, que iban acompañadas de pan y refrescos. Además, en el parque se instaló un tenderete con los productos que los miembros de Acopedis alaboran en su local de Peñaranda, con el mismo objetivo que motivó la marcha: la recaudación de fondos para la construcción de un centro de atención integral para las personas con discapacidad de la comarca.